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martes, 2 de junio de 2020

Escribir desde la rabia, cuestionar desde el privilegio y luchar desde la colectividad


I can´t breathe…
George Floyd

Hay días como hoy, en los que la desesperación se anida en mi pecho y la desesperanza recorre todo mi cuerpo como si fuera su casa. Otros días me visita la tristeza, a quien conozco desde hace bastante tiempo y nos tomamos un café en la puerta de mi departamento, mientras contemplamos la lluvia caer. Pero estos últimos días, el sentimiento de rabia se ha apoderado de mis entrañas, me quema como fuego en la garganta y estas cuatro paredes sofocan mis gritos pidiendo justicia a un sistema que lleva milenios haciéndose el sordo.

Es por esa razón que he decidido convertir mis gritos ahogados en palabras y mis puños cansados en dedos que teclean, para cuestionarme desde mi propio privilegio y mi posibilidad de quedarme en casa, haciendo un llamado a quienes luchamos desde cada trinchera para que la llama de ésta rabia nunca se apague, "hasta que la dignidad se haga costumbre" (Sub. Galeano y Comdta. Ramona, EZLN).


En un país donde existen más de 100 mil personas desaparecidas (61 mil personas de acuerdo a cifras “oficiales”), donde se asesinan a 10 niñas y mujeres cada día y donde presentamos índices de violencia comparables a otros países que enfrentan conflictos armados, la indignación, el miedo y la impotencia son sentimientos con los que tenemos que lidiar cada día y que tienen costos sociales y psicológicos que poco a poco nos están pasando factura.

Haciendo referencia a la entrada anterior de mi compañero Davy   (http://trascendercapsi.blogspot.com/2020/05/el-virus-que-exhibio-la-desigualdad.html), la pandemia ha logrado sacar de manera muy cruda el clasismo, racismo, desigualdad social, xenofobia y el terrorismo de Estado (y de nación) que habíamos estado viviendo desde hace décadas, pero que había estado disfrazado bajo el velo de lo políticamente correcto, sostenido por las estructuras hegemónicas de una sociedad patriarcal, neoliberal y esencialmente capitalista. El virus y la cuarentena, impuestas por la “nueva normalidad”, nos orillan a mantenernos separados, aislados de nuestros compañeros y compañeras de lucha, tratando de encontrar otras maneras mantener nuestra colectividad incluso en la distancia, a través del uso de la tecnología (también mediada por las élites de poder) para subsanar los vacíos que nos deja ésta lejanía que cada vez nos pega más.

Tener la posibilidad de escribir desde la rabia, que sigue estando enmarcada en la  comodidad de mi hogar, me hace replantearme éstos privilegios que me han sido otorgados y me mueve a buscar una forma de ponerlos al servicio de otras y otros, cuyas luchas son distintas pero que pesan tanto como las luchas a las que yo decido apoyar y que me atraviesan. Como una mujer mexicana de tez morena, que se adscribe como feminista interseccional y se nombra como parte de la comunidad queer, he aprendido a simpatizar con las luchas de otros colectivos que han forjado su historia caminando a través de la discriminación, la violencia, la otredad y la invisibilización. Por estas razones y por mi propia historia es que la rabia me mueve a decir: ¡Ya basta!  ¡Nuestras vidas no son desechables, somos personas no cifras! ¡Estamos distanciadxs, pero NO ESTAMOS SOLXS!


¡Exigimos que se haga justicia! La desigualdad social, la violencia de género y el racismo no entran en cuarentena, siguen estando presentes en nuestras vidas de una u otra manera, están en nuestra propia casa, en nuestro barrio, en nuestro Estado y en nuestro país. Las leyes nos siguen violentando de manera sistemática y continúan favoreciendo a un porcentaje reducido de ciudadanos, decisiones que se toman detrás de escritorios de caoba hechos a la medida para el político en turno y que están pensadas para seguir manteniendo el status quo.

Les invito a utilizar la rabia colectiva para luchar contra aquellos que prometieron protegernos pero que nos han sofocado hasta la muerte, aquellos que deciden mirar al otro lado cuando las violencias nos transgreden, porque si no estás indignado… no estás prestando suficiente atención. Miremos más allá de los movimientos a los que representamos o que nos representan, miremos la colectividad que surge de unir todas las luchas, de poner el privilegio al servicio del otro y de mirarnos más allá de nuestras diferencias.


MPAE. Carmita Díaz López
Psicoterapeuta Gestalt y Psicóloga Escolar 
Contacto: 9993353681

martes, 12 de mayo de 2020

El virus que exhibió la desigualdad social

La presente entrada corresponde a mi punto de vista, el cual representa solo una perspectiva (de muchas otras) del panorama actual que nos muestra la pandemia.

Mi intención es poner palabras a las situaciones sociales que presencio actualmente y que muchas veces pasan desapercibidas por enclaustrarnos, aislarnos o sencillamente desentendernos del entorno en el que nos toca vivir.

En tiempos actuales de pandemia, nos toca presenciar el colapso de muchos de nuestros sistemas en general: el económico que tan pobremente se ha sostenido ante las malas administraciones de los gobernantes; el de salud que se sostiene gracias a los esfuerzos de la gente tan dedicada ante la débil logística de la burocracia; y el que más duele mencionar, que es el social, afectado en la forma en la que vemos (o no-vemos) otras realidades diferentes a la nuestra.


Las políticas públicas del "Quédate En Casa" suelen ser muy eficaces para la gente que se ha beneficiado del sistema político bajo el cual se erige la hegemonía, así como la gente que se sostiene económicamente bajo un sueldo estable y percepciones fijas. ¿Pero, qué hay de las personas que están en estratos más bajos de la “escala social”? Hablo de las personas que no pueden parar para “quedarse en casa” dado que sus ingresos corresponden a una actividad económica donde no tienen ni el mínimo de prestaciones o un salario digno.

La pandemia y las contingencias sanitarias desatadas a raíz de esta, nos muestran estos panoramas que suelen ser desalentadores para quienes se atreven a mirar más allá de sus propias realidades (comúnmente mal-llamados mundos). Jóvenes y adultos que han sido despedidos de sus trabajos por la falta de recursos o infraestructura de las empresas que se ven afectadas; empresas que también tienen que cerrar puertas definitivamente perdiendo empleos masivamente; Familias que se han quedado sin sustento, ni lo básico para poder subsistir teniendo que apelar a las invitaciones del gobierno (que tampoco se da abasto) para apoyos económicos o de despensa; vendedores ambulantes y otros trabajadores que tienen que elegir entre resguardarse del peligro infeccioso que conlleva salir a ejercer sus actividades o bien, exponerse para no pasar hambres; “home office y home school” para quien no tiene ni los implementos básicos para su ejercicio (sin internet, sin computadora).

Goldie revela por accidente quién es Banksy, pero... ¿realmente ...
"No Future" (Banksy, 2010)
Se estima que se han perdido hasta hoy (Mayo 2020), cerca de 500 mil empleos y que las condiciones pintan a perder cerca de 500 mil más (de acuerdo con la STPS). Conllevando a acelerar el decaimiento económico y social, evidenciando aún más esta brecha entre el que tiene y el que no. Esto desde luego, tiene una afectación más allá de nuestros bolsillos, incluso en el ámbito psicológico, porque es más fácil pensar con el estómago lleno.

“Hablar de justicia social, también es hablar de salud mental”

Estas escenas que nos muestra la situación sanitaria actual, no han de pasar desapercibidas, dado que son situaciones del México cotidiano que se han acentuado ante la debacle socio-económica y que corresponden a las necesidades de las personas más vulneradas por la jerarquía social.

Las alternativas más allá de la contingencia


"Yo te decía que la solidaridad
es la ternura de los pueblos.
Te lo decía después del triunfo,
después de que pasamos
los tiempos duros de batallas
y llantos" 
(Gioconda Belli)


Desde ahora, muchas personas ponen sus esperanzas en reanudar sus actividades al término del aislamiento con el tan pronunciado “cuando termine la contingencia…”; no quisiera salirme del tenor y continuar con esto.

Cuando termine la contingencia: los grupos vulnerables seguirán allá, ¿Tendremos la misma visión que nos ha removido la pandemia para poder apreciarlos? Digo esto en el sentido estricto de la horizontalidad y puesto en cuanto a un ejercicio de mirar hacia el otro que tanto se ha recitado en estos tiempos.

Es decir, mirar al otro más allá de mis/sus limitaciones como seres humanos con ciertas condiciones desde la naturaleza socio-económica y desde la existencial, observar que ambos sostenemos la misma vulnerabilidad y fragilidad de la incertidumbre que nos proveen los cambios sociales abruptos como una pandemia.

Pero esto no se queda nada más allá, sino que implica mantener esta mirada de forma proactiva y hacer algo por ello (irnos hacia la acción) como muchas iniciativas privadas, públicas, civiles y a final de cuentas humanas, han surgido. Mirar al otro implica mirarnos como seres comunitarios que somos e implicarnos desde la horizontalidad que nos proveen los sistemas humanos; nadie por encima de nadie, sino en una forma de apoyo mutuo.

Pienso que la cura ante el individualismo exacerbado y la desigualdad social es ante todo, la solidaridad y la lucha por un mundo más justo para todas y todos. Construir un mundo fuera de las bases hegemónicas de las jerarquías sociales donde "nada humano nos sea ajeno" se desarrolla mediante la práctica de mirar hacia aquellas situaciones vulnerables que comúnmente son invisibilizadas o atenuadas por el narcisismo de la cultura dominante.
¿Podemos mirarnos como comunidad más allá de la distancia?

Psic. Davy Aguilar
Psicólogo clínico y Psicoterapeuta Gestalt
Contacto: 9992-19-89-51

martes, 13 de agosto de 2019

Noches de Charla-Café: "Desmitificando la Depresión"




Trascender, te extiende una cordial invitación a participar en su próxima "Noche de Charla-Café" bajo el tema Desmitificando la Depresión, en donde revisaremos mediante el diálogo, aquellos mitos, realidades y aspectos relevantes de esta condición que nos afecta a cada vez más mexicanos(as).
Te invitamos a dialogar sobre el tema, compartir tu experiencia y conocer el caminar de otras personas.

Cuota de recuperación: $50 MXN
Lugar: Trascender (C. 77 No. 926 x 116 y 116A Jardines de Nva. Mulsay III).
Fecha: Jueves 22 de agosto de 2019 / 8 p.m.

¡Te esperamos!   


lunes, 6 de mayo de 2019

Noches de Charla-Café: "Masculinidades Modernas"


En esta ocasión queremos invitarte a participar en nuestra Noche de Charla-Café con la temática "Masculinidades Modernas" donde estaremos reflexionando en torno a diversas perspectivas sobre la masculinidad en el mundo actual y de los roles implicados en ser-hombre.
Acompáñanos a crear un diálogo enriquecedor donde contemplemos muchas formas de ver la masculinidad.

Fecha: Jueves 16 de Mayo
Hora: 8 p.m.
Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral. (C. 77 #925 x 116 y 116A Jardines de Nva. Mulsay III)
Cuota de recuperación: $50 MXN
¡Te esperamos!

lunes, 18 de febrero de 2019

La Psicoterapia como forma de Activismo Social

La presente entrada, pretende el objetivo de analizar el ejercicio de la Psicoterapia como una forma de activismo social enmarcado en la integración del campo.


"Haz sencillamente tu trabajo con todo tu corazón, y los temas en los que
necesitas tomar partido se harán evidentes en poco tiempo"
-Paul Goodman

Vivimos en épocas donde el hartazgo social es el pan de cada día; en donde el cansancio por enfrentar situaciones sumamente frustrantes y estresantes, desencadenan una serie de reacciones en la Persona, llevándolo a tomar parte de estos fenómenos desde diferentes posturas que le ayuden a lidiar con lo complejo y difícil de los cambios.

En mi praxis terapéutica, me he enfrentado con situaciones que corresponden a un gran marco social y que afectan (e influyen) directamente a la Persona que se sitúa justo frente a mí, llevándome a la comprensión del "síntoma" como una forma de adaptación a lo que existe fuera del consultorio... Y por qué no decirlo, de la forma en cómo yo enfrento estas situaciones a partir de mis propios síntomas.

¿Cómo no tener brotes de ansiedad cuando las demandas sociales están a la orden del día, imponiendo su cumplimiento a una velocidad imperante?
¿Cómo no deprimirnos ante la necesidad de cumplir con estas demandas y observar que estamos lejos de llegar a la ficticia meta?
¿Cómo no escindir nuestra personalidad cuando ante una necesidad de ser vistos y amados, solo obtenemos indiferencia?
¿Cómo no caer en adicciones cuando lo que necesitamos es apoyo y comprensión por nuestra necesidad de afecto en un ámbito social hostil?


Se cree que cuando trabajamos con una persona en el ambiente terapéutico, únicamente podemos abarcar lo que se nos presente al frente; descartando un mundo de posibilidades que forman el fenómeno que precisamente llega ante nosotros de manera individual. Si explicamos el fenómeno que va tomando forma, tal vez, podamos observar la necesidad que surge de este orden y con este entendimiento, poder cambiarlo.

En mi experiencia, he observado cómo los cambios que tienen lugar dentro del consultorio, tienden a escalar de formas impresionantes a tal grado que los sistemas de la Persona, comienzan a presentar otras formas de relacionarse. Así podemos ver cómo una persona con experiencia ansiosa, comienza a escuchar lo que pasa internamente y a pedir apoyo de sus redes cercanas fuera del consultorio; estos, estando en la capacidad y disponibilidad de dar soporte emocional a la Persona, y junto con esto, proporcionar un cauce a lo que la persona siente.

Creo fielmente que la Psicoterapia es para intervenir con un campo gigantesco que corresponde a los sistemas que impactan e influyen en la Persona; y cuando podemos trabajar con esta persona, cambiamos la forma en cómo están ordenadas las cosas; es decir, promovemos un cambio social a partir del trabajo dentro del consultorio; así nuestro trabajo, no se queda en las cuatro paredes; sino que escala a grados interpersonales.

¿Qué hay del terapeuta?

"No se puede ayudar a otro sin arriesgarse uno mismo"
-Carl Rogers

Es inevitable que la historia de la persona que se nos sitúa enfrente, no impacte en nosotros y también promueva cambios en nuestros propios sistemas. Lo más interesante de este trabajo es que ¡también formamos parte de este famoso campo! y que como tal, también influimos (y nos influye) la situación. Es así como me he visto en momentos que remueven mi propia historia y con esto, algunos dolores del pasado (y del presente).

¿Por qué se da esto? La respuesta es simple, somos Seres Humanos en contacto con otros Seres Humanos y por característica, estamos en sensibilidad con el otro, en mutua empatía y correlacionados. Es imprescindible que como terapeutas estemos en contacto con eso que sentimos, dado que es información importante para el proceso de la persona. Y eso es: no dejar de lado que el proceso se trata de la otra persona y que como terapeutas andamos en disposición plena (sentidos, pensamientos, sentimientos, emociones, malestares, dolores, penurias, etc...) y que también puede colaborar en facilitar al otro su situación (brindar "contraste" en la revelación/transparencia).


Me gusta asimilar esto como un "estoy contigo y te acompaño desde mi Ser". Lo terapéutico de esto, está en que afuera del consultorio, casi nadie sabe acompañar y justamente el propósito de la Psicoterapia es acompañar desde donde estamos, desde nuestra propia experiencia (lo único que tenemos a la mano para ser sinceros).

¿Y qué hacer con nuestra propia experiencia en contacto con otra persona? Yo te invitaría a revisarlos en tu propia historia y que si es necesario, acudas con tu terapeuta. Y también te invitaría a que si te animas, que lo platiques con la otra persona, el diálogo es importante para su proceso y para el tuyo también.

La Psicoterapia como revolución

Estamos en épocas en donde sentir es sinónimo de revolución, en donde la norma implica apagar nuestra capacidad humana de ser sensibles ante el otro y más aún, ante nuestras propias necesidades de contacto, de afecto.

Ante el diálogo y ante la escucha activa, promovemos otras formas de contacto humano, uno más cálido; e invitamos a la persona a apropiarse de esta forma para gestionar por fuera, con sus redes de apoyo cercanas. Esto pareciera un efecto de onda expansiva, en donde el contacto con el otro es inevitable y este resuena en diferentes puntos de nuestras historias, de nuestros entornos.


La calidad de activismo social en la Psicoterapia recae en que damos la diferencia en el "uno a uno" y que sabemos que en realidad, trabajamos con un todo tan complejo y tan enriquecido de sus matices; creamos formas nuevas de relacionarnos junto con otras personas y destacamos sobre todo, nuestra capacidad sensible de enfrentar la situación. Cambiamos el "orden establecido" por uno de mutua correspondencia.

Muchas veces, lo que la Persona necesita es compañía en la incertidumbre, en la melancolía, en la soledad, y hasta en la alegría. Decir "estoy aquí" desde nuestra praxis cambia la atmósfera del encuentro y con esto, la relación que tejemos desde el Tú, el Yo, el Nosotros.

Somos seres comunitarios y como tal, estamos adscritos a una amplia gama de intereses colectivos que nos influyen y con los que nos relacionamos. La complicidad que se da en el consultorio es una forma de hacer comunidad y de promover cambios en el sistema del otro y en el sistema propio.

Psic. Davy Aguilar Ríos
Psicólogo clínico y Psicoterapeuta
Contacto: 9992-19-89-51
Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral

viernes, 28 de septiembre de 2018

Apología a las bellas (y no tan bellas) artes

Queridos lectores ávidos de conocimiento y de entretenimiento: 

Por este medio quiero realizar una disculpa pública a mi yo de quince años de edad cuando me dejé llevar por los estándares socialmente establecidos y renuncié a mi sueño de ser escritora/filósofa para perseguir la "estabilidad" de un empleo formal que terminó siendo una pesada broma cósmica, ya que en la época en la que nos tocó vivir la estabilidad económica (en un sistema neoliberalista) es bastante complicada de alcanzar. 

La entrada de este blog es una reflexión personal, a modo de una carta abierta, sobre la poca importancia que se le da a las expresiones artísticas en nuestra sociedad actual, cuyo ritmo de vida entorpece la simple apreciación de la belleza y subestima la necesidad de la expresión artística como un medio de comunicación y de relación con el entorno. 


Existe una frase del genial Edgar Degas que versa lo siguiente: "El arte no es lo que ves, sino lo que haces ver a los demás". Esta simple frase de no más de un renglón encierra la compleja necesidad que tenemos los seres humanos de conectar con el otro a través de todos los medios posibles, pues aunque muchas de las expresiones artísticas más conocidas (literatura, pintura, música) se generan en solitario, únicamente pueden cobrar sentido al momento de la interacción con un interlocutor. Y esta interacción no es unilateral, como nos han querido hacer creer; es total y completamente bidireccional. 

Uno de mis ejemplos favoritos de este curioso fenómeno es la literatura. Quisiera hablarles de una de mis autoras favoritas, una escritora brasileña llamada Martha Medeiros que además de escribir prolíficamente sobre la vida de la mujer en la época moderna y las peripecias de la modernidad y la globalización, explica una situación que ella (y otros escritores) nombran "La muerte del autor". Este fenómeno consiste en el hecho de que una vez que una pieza de literatura entra en contacto con el otro, un otro que es diferente a quien escribió dicha pieza de literatura, el autor de esta pieza desaparece y se diluye entre el ser de quien lee, interpreta y re-interpreta el texto. 



Esta situación no es exclusiva de la literatura, sino que es una característica casi mágica que está presente en todas y cada una de las expresiones artísticas. Como recita aquella frase de Francis Bacon, que es atribuída a David Hume pero que sospecho que realmente es de Platón: "La belleza de las cosas existe en el espíritu de quien las contempla". Quien diga que la filosofía no es un arte en sí misma, estoy segura que no ha encontrado al filósofo correcto.  

La razón por la que el arte y las personas que se dedican a él son infravaloradas reside en que las expresiones artísticas en sus diversas formas nos proveen de algo que es intangible, etéreo  e imposible de cuantificar, aún cuando se le ponga un precio. El arte ha existido desde el inicio de las diversas civilizaciones, está presente en prácticamente todo lo que hacemos y es una de las necesidades más orgánicas y sociales que tenemos los seres humanos: la necesidad de crear y recrearnos. 

¿Y saben a quien culpo directamente por este desdén injustificado a las bellas y no tan bellas artes? A la educación tradicionalista. Ustedes dispensarán, queridos lectores, sé que puede parecer un poco incongruente que una psicóloga escolar hable de esa manera sobre el sistema educativo pero es que la realidad dentro las aulas nos muestra una represión impresionante en la expresión emocional y en la libertad de los alumnos y alumnas en miras de la mejora de los aprendizajes meramente académicos. Es en este punto donde las disciplinas como la  educación, la psicopedagogía, el trabajo social y la psicología educativa podrían apoyarse de la expresión y apreciación artísticas para complementar el trabajo que se realiza con niños, niñas y jóvenes... pero deciden voltear hacia otro lado y llamar vandalismo a los interesantes grafittis que los alumnos de la secundaria pintaron detrás del muro de su escuela, donde plasman partes de su ser que no les comparten ni a sus mejores amigos o amigas.   



Despido esta entrada, que poco a poco se transformó en una apología y luego pasó a ser una carta abierta (porque con la literatura y con el arte en general, todo es posible) con la firme convicción de que el arte es nuestra última esperanza de mantener nuestra humanidad en un mundo cada vez menos humano. Espero con ansias el día en el que cualquier chica de quince años no tenga que elegir entre ser escritora y tener un empleo estable y bien remunerado y en donde las personas que nos dedicamos al arte en cualquiera de sus variantes no seamos juzgados ni señalados por una sociedad que no comprende la imperante necesidad de poner nuestro ser al servicio del ser de los demás.

"Take your broken heart, make it into art" 
Carrie Fisher  


Psic. Carmita Díaz López
Psicóloga Escolar y Psicoterapeuta
Contacto: 9993-35-36-81
Centro de Atención Psicológica Integral. Trascender.





jueves, 23 de agosto de 2018

La explotación de los ecosistemas, la explotación del ser humano


“Hasta que el último árbol sea cortado, el último río envenenado, el último pez sea pescado, sólo entonces el Hombre descubrirá que el dinero no se come”
-Proverbio Indio Cree

La presente entrada tiene por finalidad expresar la incertidumbre que me deja el rumbo del desgaste ecológico desde el análisis de la explotación de recursos naturales y de la huella ecológica que la Humanidad ha dejado a su paso:

Todos los días que me dirijo hacia el trabajo, hacia el consultorio, hacia mis diferentes destinos, me doy cuenta que mi visión se ha acostumbrado a mirar a todo paso, concreto, concreto y más concreto. Me resulta curioso, dado que por la situación geográfica de Yucatán, tenemos flora nativa en abundancia y que crece inclusive en nuestros patios, pero… ¿qué hace la diferencia entre el crecimiento de una “flor silvestre” y el crecimiento de la mega-plancha de concreto que se establece en Yucatán? Considero que la respuesta es bastante compleja y apunta a ese llamado “desarrollo urbano”, así como los hábitos que tenemos como ciudadanos.

Nuestros hábitos de consumo impactan directamente en el comportamiento ecológico y eso es llamado “huella ecológica” (global footprint), haciendo que la producción de basura y la explotación de nuestros recursos crezcan a niveles exponenciales. De hecho, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) notifica estudios donde se han registrado aumentos muy importantes en la aceleración del agotamiento de recursos del planeta.

Pero, ¿Por qué preocuparnos por el desgaste ecológico? Sencillo, no tenemos otro planeta en el cual habitar y siendo la Tierra como nuestra casa, tendríamos que cuidar de ella (así como ella cuida de nosotros). Se mira el famoso “desarrollo” como una perspectiva hacia el futuro; sin embargo, se nos olvida que el futuro también implica observar el curso y las acciones que emprendemos en el momento presente, ¿Qué estamos haciendo ahora para poder tener una pizca de seguridad de que nuestro planeta estará a salvo (y nosotros con él)?

Es decir, ¿Te imaginas no tener agua al alcance para poder subsistir o que el aire que respiramos esté contaminado?... Las respuestas no están tan alejadas de la realidad: existen poblaciones en México en donde el acceso al agua es muy limitado, no únicamente por la infraestructura para proveer este líquido vital, sino que la escasez ya está teniendo un impacto significativo en esta geografía; o existen situaciones en donde el agua es tan insalubre que tiende a ser no-apta para el consumo humano debido a los agroquímicos y contaminación del manto acuífero. De igual forma, el número de muertes atribuibles a la contaminación del aire se ha incrementado en 60% entre 1990 y 2015 en México, cifra que resulta por mucho, preocupante.

*Más del 40% de la población mundial padece escasez de agua.

¿Qué nos toca hacer desde nuestro entorno más inmediato?

He visto  campañas circulando en redes y en la calle sobre la modificación en nuestros hábitos de consumo. Tan sencillo como la reducción de plásticos (popotes o bolsas plásticas) que tarde o temprano acaban en los mares... Me parecen estupendas iniciativas, pero eso no es suficiente para frenar el agotamiento y contaminación de nuestros recursos. Hace falta más acción que trascienda la reflexión, sobre todo, salir de la zona de confort que nos proveen las redes sociales.

Hay dos cosas principales que nos toca hacer como ciudadanos del planeta: vigilar los proyectos que pretenden la explotación de los recursos de la Tierra, procurar que estos se aborden desde la sustentabilidad y la no-invasión de los ecosistemas (sí, creo que se puede promover un progreso social y económico sin necesidad de destruir) y promover tanto en nosotros como en nuestros entornos más cercanos, la reducción de desechos producidos por el consumismo exagerado.

Para vivir en responsabilidad, antes de usar las famosas 3R’s (reducir, reusar, reciclar), decidamos evitar la producción de basura y del consumo innecesario; el detalle está en que cada quien ha usado el concepto de “necesidad” a su antojo, prescindiendo del equilibrio adecuado con nuestro entorno.

El afán de lucrar con el medio ambiente nos ha llevado a la destrucción del mismo, esto puede frenarse y en el mejor de los casos, revertirse si colaboramos todas y todos para lograrlo.



No descarto que haya más opciones que tengan un impacto significativo en el desenvolvimiento de nuestro planeta y cualquier idea es bienvenida para pagar esta deuda tan grande que ya tenemos con él, solo agrego: el cambio ha de estar enfocado tanto en lo individual como en lo colectivo, no basta con que dejes de usar popotes, hace falta tomar medidas para poner un alto a la destrucción que produce la insistencia en obtener aún más recursos de donde ya obtuvimos más de lo necesario.

Me emociona mucho ver cómo florecen iniciativas como la reforestación de áreas comunes en la ciudad, la lucha por la conservación de las abejas, la defensa por el agua o por territorio indígena (nuestros grandes guardianes del ecosistema, de quienes nos hace falta aprender mucho). Iniciativas que nacen desde el corazón de colectivos, organizaciones y sociedad civil organizada. A estas iniciativas, podemos sumarnos y crear otras que frenen el abuso de la Tierra.

Piensa por un momento, ¿Qué está a mi alcance para aminorar mi huella ecológica y poder convivir en armonía con mi ecosistema? Tan fácil es pensar en la promoción del desarrollo como en la promoción del cuidado de nuestro hogar. Si estos recursos vivos llegan a desaparecer, desaparecemos con ellos.

Aquí te dejo un link para medir tu huella ecológica en temas de Energía, Agua, Transporte y Agua: http://www.tuhuellaecologica.org/

Psic. Davy Aguilar Ríos

Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta
Contacto: 9992-19-89-51
"Trascender". Centro de Atención Psicológica Integral

martes, 24 de julio de 2018

Diálogo de Saberes: "¿Y ahora qué?, Después de las elecciones"

En el diálogo de saberes, pretendemos intercambiar ideas sobre temáticas que nos afectan como ciudadanos(as) y proponer alternativas que en colectivo, pretendan dar pie a la aplicación de soluciones en nuestros ambientes más cercanos.

En esta ocasión abordaremos el tema de nuestra participación ciudadana después de efectuar el voto y con los resultados que actualmente se reflejan en las instituciones electorales; reflexionaremos acerca de nuestra responsabilidad social y cómo aportamos en conjunto al cambio de nuestro entorno más cercano.

Tu participación es importante para el desarrollo del tema y de soluciones prácticas cercanas a nosotros(as). 

¡Te Esperamos!

Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral. (C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro)
Fecha: 26 de Julio de 2018
Hora: 8 p.m.
Cuota de recuperación: $30 MXN 

Sigue nuestro evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/628724220828872

Diálogo de Saberes: "¿Y ahora qué?, Después de las elecciones"

lunes, 4 de junio de 2018

Diálogo de Saberes: "Participación ciudadana, Más allá del voto"

Este es nuestro concepto para acercar el diálogo a la comunidad y participar en la reflexión de temáticas de impacto social.
En el diálogo de saberes, pretendemos intercambiar ideas sobre temáticas que nos afectan como ciudadanos(as) y proponer alternativas que en colectivo, pretendan dar pie a la aplicación de soluciones en nuestros ambientes más cercanos.

En esta ocasión abordaremos el tema de "Participación ciudadana: más allá del voto" donde reflexionaremos acerca de nuestra responsabilidad social y cómo aportamos en conjunto al cambio de nuestro entorno más cercano independientemente al ejercicio electoral.
Tu participación es importante para el desarrollo del tema y de soluciones prácticas cercanas a nosotros(as).
¡Te Esperamos!

Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral. (C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro)
Fecha: 7 de Junio de 2018
Hora: 8 p.m.
Cuota de recuperación: $30 MXN



lunes, 28 de mayo de 2018

Conmemorando la mediocridad: el fenómeno de la autocomplacencia profesional.

Una de las frases que más me irrita escuchar en las conversaciones casuales es: "Cuando termine de estudiar voy a (inserte aquí una acción cualquiera)". Y no es por una cuestión de forma, estilo o sintaxis, es simplemente porque aún me sorprende la manera en la que seguimos conceptualizando la educación y, sobre todo, la actualización profesional. El análisis de una simple frase cobra relevancia debido a que hemos descubierto, a largo de la historia de la humanidad, que el lenguaje tiene un papel preponderante en cómo le damos forma a nuestros pensamientos, a nuestras acciones y, por ende, a las sociedades que vamos construyendo de manera conjunta.

La trayectoria educativa y profesional de un individuo no finaliza al terminar su carrera, ya que desempeñar una profesión requiere de un compromiso permanente y constante de actualización. Esta actualización no necesariamente tiene que ser teórica o académica y aunque es altamente deseable que los profesionales de las diferentes disciplinas y ramas se especialicen, es una realidad que en México no todas las personas tienen los recursos necesarios para costear un nivel de posgrado o algún tipo de especialización. Aunado a esto, también es una realidad a nivel estadístico que los profesionales en México que adquieren Posgrado terminan siendo subempleados con un salario que no es equiparable a su formación profesional.


Este panorama no es muy diferente en la Psicología, que ha tenido que abrirse un camino propio mientras se debate entre dos raíces que parecieran bifurcarse de manera paralela, para ya no volver a tocarse, pero que tienen más en común de lo que entre ellas quieren admitir: La Medicina y la Filosofía. Aunada a esta ancestral confusión de identidad y roles, los profesionales de la Psicología tienen que luchar día con día con los estigmas que todavía persisten alrededor de la práctica psicológica en todos los ámbitos de acción en los que se desarrollan. Sin embargo, a mí me gustaría cuestionarles a mis colegas (y de paso cuestionarme a mí misma): ¿Qué estamos haciendo los psicólogos y las psicólogas para cambiar esto?

El primer paso que podríamos dar, y lo digo a manera de propuesta tratando de superar el inherente ímpetu humano de criticar sin proponer, es admitir que ni siquiera podemos ponernos de acuerdo en qué es exactamente lo que hacemos y que, aunque eso no es para nada necesario, nos daría excusa alguna para reunirnos fuera de los ambientes controlados de las universidades y los consultorios privados. Mi primera propuesta es dejar el miedo de lado y salir a las calles, conocer el entorno que nos rodea y percatarnos de qué es lo que podemos hacer para mejorarlo (o por lo menos no empeorarlo); reunirnos para crear comunidad, compartir experiencias, conocernos y reconocernos, pues a pesar de que somos una ciencia social y humana, aún nos hace falta como colectivo mucha humanidad y socialización.


Y tú que estás leyendo esto podrías pensar: ¿Qué tipo de propuesta es esa? Mi respuesta sería: la más urgente. Los profesionales de la psicología estamos creando un aura de misterio y misticismo alrededor de nuestra propia práctica que nos está desfavoreciendo, alejando a las personas que realmente necesitan de nuestros servicios y manteniendo con nuestras conductas el status quo de una sociedad que poco a poco se está viniendo abajo y que necesita de nosotros, de nuestro pronunciamiento en situaciones críticas como la violencia o el suicidio, situaciones en las que el gremio psicológico ha permanecido convenientemente en silencio.


El pasado 20 de Mayo se conmemoró el "Día del Psicólogo(a)", una celebración que pasa desapercibida como muchas veces pasa desapercibido nuestro rol; y eso no es algo azaroso ni tampoco tiene que ver con que sea opacado por el Día del Maestro, sino que tiene más que ver con la poca injerencia que el gremio psicológico ha tenido en los cambios sociales y lo poco que se ha logrado incluso dentro de la misma profesión. Es imperante que los propios profesionales de la Psicología empecemos a mirar más allá de lo que nos han dicho que hace un psicólogo y empecemos a involucrarnos verdaderamente para facilitar el bienestar del otro, no sólo aquel otro que puede pagar por nuestro servicios. Conozco muy pocos colegas que dan psicoterapia en lengua maya o que ofertan talleres escolares adecuados a los niños y jóvenes con N.E.E o con discapacidad, existen pocos psicólogos y psicólogas que dan acompañamiento con perspectiva de género o que  están sensibilizados para atender las necesidades de la comunidad LGBTTTI+, por mencionar algunas poblaciones vulnerables. 

Aún nos falta mucho camino por recorrer, empecemos por cuestionarnos qué estamos haciendo en nuestro entorno más inmediato y organicémonos para crear comunidad. Te sorprenderás de lo que puedes encontrar más allá de las murallas del celo profesional.

        
Psic. Carmita Díaz López 
Psicóloga Escolar y Psicoterapeuta
Contacto: 9991-11-94-03
"Trascender". Centro de Atención Psicológica Integral

miércoles, 16 de mayo de 2018

Plática: "Experiencias de la Psicología en Yucatán"

Psicología

En el marco del "Día del Psicólogo(a)" tenemos la intención de juntarnos para reflexionar en torno a las experiencias diversas que se han tenido como profesionales de la Psicología.
En esta ocasión, contaremos con la valiosa participación de la Psic. Evelia Uicab Sulú MPH, actual presidenta de la Asociación Yucateca de Psicoterapia Humanista, quien nos presentará un recorrido anecdótico de su vasta experiencia en la Psicología y en Psicoterapia.

El 24 de mayo te esperamos para reflexionar y construir ideas sobre nuestra labor en un contexto actual.

¡Te esperamos!
Lugar: Trascender (C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro)
Hora: 8 p.m.
Cuota de recuperación: $50 MXN
Informes: 9992198951

viernes, 13 de abril de 2018

Noches de Charla-Café: "Re-pensando el amor"


En esta ocasión queremos invitarte a participar en nuestra Noche de Charla-Café con la temática "Re-pensando el Amor" donde estaremos reflexionando en torno a diversas perspectivas sobre el Amor y su expresión en tiempos actuales.
Acompáñanos a crear un diálogo enriquecedor dónde contemplemos muchas formas de ver el Amor.

Fecha: 20 de abril
Hora: 8 p.m.
Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral.
(C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro).
Cuota: $50 MXN

¡Te esperamos!