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domingo, 20 de julio de 2025

Curso de Actualización: Terapia Gestalt en ABC



2a. Edición de nuestro curso 
No te pierdas de esta oportunidad para participar en el curso de actualización "𝗧𝗲𝗿𝗮𝗽𝗶𝗮 𝗚𝗲𝘀𝘁𝗮𝗹𝘁 𝗲𝗻 𝗔𝗕𝗖" donde estaremos revisando los 𝗔ntecedentes, las 𝗕ases Epistemológicas y ejercicios prácticos para promover la 𝗖onciencia inmediata y reflexiva propia de la T. Gestalt.

¡Iniciamos el 20 de Septiembre 2025!
6 Módulos / 1 Sábado al mes
Dirigido a: Psicólog@s, Psicoterapeutas y Estudiantes de Psicología (últimos semestres)
Modalidad Presencial
Facilitadores: Psic. Shadid Pech y Psic. Davy Aguilar
Más informes: https://wa.me/529992198951 o por DM
Inscripciones: https://forms.gle/e2PV6E5S8QwbTfcF7
CUPO LIMITADO

domingo, 27 de diciembre de 2020

La Nostalgia de quienes se quedan

Dedicado a quienes se fueron este año:
Tía Lucy, Tío Chucho
y demás que trascendieron la vida 

Duele revisar hacia adentro y buscar las palabras exactas que reflejen mi sentipensar al respecto; pese a la incertidumbre de la redacción y de poder encontrar dichas palabras, me atrevo a plasmar en esta entrada, lo que yo y muchas personas han vivido en esta actualidad que nos toca vivir.

Creo que como todo buen escrito, ha de venir matizado de las raíces que componen el título; así que comenzaré por allá. “Nostalgia” es una palabra que por muchos años, los seres humanos hemos sobre-explotado y que en diversas ocasiones suele confundirse con la tristeza (y no es para menos, si son primas hermanas). Las raíces griegas de la Nostalgia descansan en dos principales elementos: Nostós (νόστος) que significa regreso y álgos (ἄλγος) que significa dolor; es así que describimos este intenso sentimiento de anhelo o esperanza porque aquellos acontecimientos o situaciones del pasado, regresen a nuestro presente.

Esta nostalgia puede invadirnos y hacernos desear momentos, lugares, experiencias y sobre todo, personas que ya se han desvanecido o que han partido de este mundo y que no volverán. Es por esto mismo, que la nostalgia suele ser tan abrumadora que quienes la vivimos solemos transitarla con sufrimiento; ¡no nos detengamos, el sufrimiento también forma parte de los diversos matices de la vida! Aunque una tendencia es a huir de este mismo sufrimiento o repudiarlo de nosotros, creo que es necesario darnos tiempo de sentirlo, ya que como todas las emociones y sentimientos, son testimonio de nuestra existencia.


Entre los puntos altamente positivos que le encuentro a la nostalgia, está el recuerdo… recordamos los momentos, las personas, los lugares con quienes estuvimos en contacto y nos relacionamos; esto último que menciono, creo que es lo más fundamental de escribir sobre dicho sentimiento humano, ya que nos proporciona la capacidad de resignificar nuestra propia existencia y de proyectarla de cara al futuro a partir de esta consciencia de que algo/alguien tan significativo existió en nuestro marco de experiencias y que nos toca continuar caminando ante su ausencia.

Pero, ¿el tomar en cuenta estos puntos positivos ayuda a hacer menos dolorosa la nostalgia? La verdad no, solo la hace entendible. La nostalgia de quienes nos quedamos es dolorosa por origen, es la huella de que alguien ha tocado nuestro corazón el tiempo que fue necesario y que ese contacto fue tan prometedor que nos ha sacado del lugar común que nos proveen el resto de las experiencias; es decir, el contacto con ellos, ha sido tan representativo para nosotros que la nostalgia se hace presente para despertar las experiencias más esenciales con ellos y todo un proceso de aceptación de su ausencia física al interior nuestro.

"El encuentro entre dos personas es como el contacto
entre dos sustancias químicas: si se produce
una reacción, las dos se transforman"
Carl G. Jung

La pandemia nos ha llenado de muertos, de incertidumbre y ha acrecentado el volumen de experiencias nostálgicas en nosotros, ante lo que en algún momento fue y hoy pudo ser… pero ya no más. Yo lo constato en mi transitar por estas experiencias y admiro la ausencia de quienes no pudieron estar esta navidad o compartir los abrazos como cada año solía ser; a punto de terminar el año, esta nostalgia se acentúa.

En estos momentos tan llenos de incertidumbre que la pandemia por COVID-19 nos provee, solo podemos abrazar estos recuerdos de quienes también han transitado el mundo acompañándonos y llenándonos de sus tan particulares formas de ser, agregando crecimiento en nosotros, ya que cada contacto con ellos, no es un episodio en vano, sino que funge como catalizador de nuestra persona. Nuestros encuentros con quienes ya se han ido, nos hacen más humanos, más sensibles y vulnerables; tanto como cuando ellos se marchan y nos toca vivir la nostalgia abrazando el dolor al que conlleva su ausencia para resignificar nuestra propia existencia, para vivir el presente y atesorar el pasado.


Hoy la invitación no es a repudiar la nostalgia, sino a vivirla como deviene en nosotros, ya sea con llanto, recuerdos, risas, sollozos, y sobre todo, con el sostén de quienes se han quedado junto con nosotros, ante estas inevitables ausencias.

Ser-Humanos implica ser conscientes de esta finitud de la vida, aunque a veces duela o sea inesperada. Ser-Humanos implica entender que esta nostalgia de quien se queda, es por el amor de quien se va.

Psic. Davy Aguilar
Contacto: 9992.19.89.51
Psicólogo clínico y Psicoterapeuta Gestalt

domingo, 10 de mayo de 2020

Acompañándonos en la distancia


Te presentamos "Acompañándonos en la distancia" una iniciativa en formato de programa recurrente por Facebook Live que tiene por objetivo, el acompañar a la gente que quiera y pueda entablar un diálogo abierto sobre temas selectos relacionados a la contingencia sanitaria por COVID-19
Queremos acompañarte, es por esto que dispusimos lunes y viernes a las 7 p.m. para nuestras transmisiones en vivo; Shadid, Carmita y Davy estarán presentes uno por día para seguir el diálogo, el tema lo pones tú.

martes, 13 de agosto de 2019

Noches de Charla-Café: "Desmitificando la Depresión"




Trascender, te extiende una cordial invitación a participar en su próxima "Noche de Charla-Café" bajo el tema Desmitificando la Depresión, en donde revisaremos mediante el diálogo, aquellos mitos, realidades y aspectos relevantes de esta condición que nos afecta a cada vez más mexicanos(as).
Te invitamos a dialogar sobre el tema, compartir tu experiencia y conocer el caminar de otras personas.

Cuota de recuperación: $50 MXN
Lugar: Trascender (C. 77 No. 926 x 116 y 116A Jardines de Nva. Mulsay III).
Fecha: Jueves 22 de agosto de 2019 / 8 p.m.

¡Te esperamos!   


viernes, 12 de abril de 2019

La importancia de dejarse sentir

Quisiera confesarles algo de lo que me di cuenta hace poco a través de las miradas de personas a las que quiero y estimo muchísimo: la gente me cataloga como una persona rara. No me lo tomen a mal, yo lo considero como uno de los halagos más bonitos que alguien podría haberme hecho y poco a poco he aprendido a abrazar mi genuina peculiaridad que es una parte crucial de mi sentido de identidad y de pertenencia en el mundo.

Una de las cosas que considero más peculiares de mí misma es que tengo una fascinación casi morbosa por descifrar con detalle cómo las personas que me rodean viven sus emociones en el día a día, qué las hace sentir tristes, enojadas, ansiosas, frustradas, eufóricas o apasionadas; pues ver las emociones fluir a través de la gente para mí es como contemplar una obra de arte en pleno proceso de creación. La emoción que más me gusta contemplar en la gente es la tristeza, que usualmente es catalogada como una emoción "negativa" (culpo en gran parte a la ciencia psicológica por esta conceptualización) ya que mucha de nuestra socialización como personas nos ha autoimpuesto una dificultad para lidiar con la tristeza propia y la de otras personas. Me llama mucho la atención como el primer impulso que tenemos cuando detectamos la tristeza en alguien más es intentar coartarla o reprimirla, con las mejores intenciones, construimos una represa que no permite que la melancolía continúe su cause natural. Es así como, mientras fuimos creciendo, fuimos aprendiendo a llorar quedito, en silencio, para que nadie note nuestro dolor.


Esta situación de "analfabetismo emocional" es altamente preocupante en el sentido de que lo que no se nombra, no existe y lo que no existe, no puede ser colectivizado. Uno de los principales mitos sobre la Conducta Suicida es que si se inicia la conversación sobre la temática, las y los jóvenes serán incitados a tener pensamientos suicidas y orillados a cometer suicidio en algún punto de su existencia. La falsedad de estos argumentos radica en que una de las principales acciones que ayudan a lidiar con pensamientos y sentimientos abrumadores, es precisamente colectivizarlos para compartir la carga con otras personas y percatarte de que no te encuentras solo en tu dolor o en tu desesperanza.

Como psicoterapeuta he tenido que lidiar muchas veces con la tristeza de la persona que se presenta frente a mí en el consultorio, mostrándose totalmente vulnerable al compartir situaciones de su vida que le lastiman (o le han lastimado en algún punto) y reviviéndolas cada vez que cuenta la misma historia a diferentes personas. No quisiera romantizar la idea de acompañar a alguien que atraviesa por una tristeza tan profunda que se convierte en experiencia depresiva, pues es una labor bastante cansada que requiere de mucha introspección, mucha sensibilidad y mucho contacto con la tristeza propia, lo que hace este tipo de trabajo particularmente cansado pero paradójicamente hermoso. A través de la tristeza profunda que mis clientes traen a consulta me he podido percatar de las grandes ganas que tienen de vivir la vida como si fuera su último día y la sensibilidad que la tristeza les permite tener hacia el sufrimiento de los demás, son personas empáticas que tienden a cuidar de los demás aunque no siempre sepan cómo cuidarse a sí mismos y que poco a poco han dejado de luchar con las sombras que a veces se presentan en días soleados y han utilizado esas mismas sombras para proteger del ardiente sol a otras personas de sus entornos cercanos.



Otra de las emociones que me resulta sumamente interesante es el enojo. Durante gran parte de mi existencia, esta emoción tuvo un papel estelar en mi vida y, mientras más me disponía a combatirla, más se arraigaba a mi personalidad como una de esas yerbas en el jardín que parecen inofensivas a primera vista pero que si no desyerbas de tanto en tanto, pueden terminar abarcando hasta la casa de tus vecinos. Fue hasta que me percaté que mi enojo enmascaraba mucha tristeza contenida y me dispuse a trabajar en dejarlo fluir, escuchar lo que tenía que decirme y utilizarlo a mi favor, que aquel monstruo que parecía apoderarse de mí cada vez que enojaba, poco a poco fue perdiendo su fuerza y su sentido en mis interacciones sociales.

A pesar de que el enojo aún es catalogado por muchas personas como una emoción "incómoda", creo que "generar incomodidad" es una de sus principales funciones adaptativas. Hemos aprendido que lo socialmente aceptable es reprimir este enojo, en lugar de encontrar formas mucho más funcionales y orgánicas para descargar esa energía contenida en nuestro self. Algo curioso que sucede con el enojo es que, como con todas las demás emociones, es necesario que nuestro interlocutor haga "algo" que detone reacciones que se asocian a "estar enojado". Es por esta razón que podemos decir que las emociones se dan en relación con el otro, no son únicamente intrínsecas y están inextricablemente relacionadas con el contexto social, político, histórico y cultural que vivimos.


La finalidad de esta entrada es una invitación a cuestionarnos todo aquello que nos han enseñado que esta bien o mal sentir. En una sociedad donde todo es tan rápido y la modernidad nos ha convertido en islas aisladas y desiertas, gestos cotidianos pero a la vez escasos: abrazar, acariciar, sostener la mirada, devolver la sonrisa, tomar de la mano... dar muestras de cariño y amor a manos llenas en una sociedad que te anestesia para no sentir, es revolucionario.

MPAE. Carmita Díaz López 
Psicóloga escolar y psicoterapeuta 
9993353681
  
         

lunes, 18 de febrero de 2019

La Psicoterapia como forma de Activismo Social

La presente entrada, pretende el objetivo de analizar el ejercicio de la Psicoterapia como una forma de activismo social enmarcado en la integración del campo.


"Haz sencillamente tu trabajo con todo tu corazón, y los temas en los que
necesitas tomar partido se harán evidentes en poco tiempo"
-Paul Goodman

Vivimos en épocas donde el hartazgo social es el pan de cada día; en donde el cansancio por enfrentar situaciones sumamente frustrantes y estresantes, desencadenan una serie de reacciones en la Persona, llevándolo a tomar parte de estos fenómenos desde diferentes posturas que le ayuden a lidiar con lo complejo y difícil de los cambios.

En mi praxis terapéutica, me he enfrentado con situaciones que corresponden a un gran marco social y que afectan (e influyen) directamente a la Persona que se sitúa justo frente a mí, llevándome a la comprensión del "síntoma" como una forma de adaptación a lo que existe fuera del consultorio... Y por qué no decirlo, de la forma en cómo yo enfrento estas situaciones a partir de mis propios síntomas.

¿Cómo no tener brotes de ansiedad cuando las demandas sociales están a la orden del día, imponiendo su cumplimiento a una velocidad imperante?
¿Cómo no deprimirnos ante la necesidad de cumplir con estas demandas y observar que estamos lejos de llegar a la ficticia meta?
¿Cómo no escindir nuestra personalidad cuando ante una necesidad de ser vistos y amados, solo obtenemos indiferencia?
¿Cómo no caer en adicciones cuando lo que necesitamos es apoyo y comprensión por nuestra necesidad de afecto en un ámbito social hostil?


Se cree que cuando trabajamos con una persona en el ambiente terapéutico, únicamente podemos abarcar lo que se nos presente al frente; descartando un mundo de posibilidades que forman el fenómeno que precisamente llega ante nosotros de manera individual. Si explicamos el fenómeno que va tomando forma, tal vez, podamos observar la necesidad que surge de este orden y con este entendimiento, poder cambiarlo.

En mi experiencia, he observado cómo los cambios que tienen lugar dentro del consultorio, tienden a escalar de formas impresionantes a tal grado que los sistemas de la Persona, comienzan a presentar otras formas de relacionarse. Así podemos ver cómo una persona con experiencia ansiosa, comienza a escuchar lo que pasa internamente y a pedir apoyo de sus redes cercanas fuera del consultorio; estos, estando en la capacidad y disponibilidad de dar soporte emocional a la Persona, y junto con esto, proporcionar un cauce a lo que la persona siente.

Creo fielmente que la Psicoterapia es para intervenir con un campo gigantesco que corresponde a los sistemas que impactan e influyen en la Persona; y cuando podemos trabajar con esta persona, cambiamos la forma en cómo están ordenadas las cosas; es decir, promovemos un cambio social a partir del trabajo dentro del consultorio; así nuestro trabajo, no se queda en las cuatro paredes; sino que escala a grados interpersonales.

¿Qué hay del terapeuta?

"No se puede ayudar a otro sin arriesgarse uno mismo"
-Carl Rogers

Es inevitable que la historia de la persona que se nos sitúa enfrente, no impacte en nosotros y también promueva cambios en nuestros propios sistemas. Lo más interesante de este trabajo es que ¡también formamos parte de este famoso campo! y que como tal, también influimos (y nos influye) la situación. Es así como me he visto en momentos que remueven mi propia historia y con esto, algunos dolores del pasado (y del presente).

¿Por qué se da esto? La respuesta es simple, somos Seres Humanos en contacto con otros Seres Humanos y por característica, estamos en sensibilidad con el otro, en mutua empatía y correlacionados. Es imprescindible que como terapeutas estemos en contacto con eso que sentimos, dado que es información importante para el proceso de la persona. Y eso es: no dejar de lado que el proceso se trata de la otra persona y que como terapeutas andamos en disposición plena (sentidos, pensamientos, sentimientos, emociones, malestares, dolores, penurias, etc...) y que también puede colaborar en facilitar al otro su situación (brindar "contraste" en la revelación/transparencia).


Me gusta asimilar esto como un "estoy contigo y te acompaño desde mi Ser". Lo terapéutico de esto, está en que afuera del consultorio, casi nadie sabe acompañar y justamente el propósito de la Psicoterapia es acompañar desde donde estamos, desde nuestra propia experiencia (lo único que tenemos a la mano para ser sinceros).

¿Y qué hacer con nuestra propia experiencia en contacto con otra persona? Yo te invitaría a revisarlos en tu propia historia y que si es necesario, acudas con tu terapeuta. Y también te invitaría a que si te animas, que lo platiques con la otra persona, el diálogo es importante para su proceso y para el tuyo también.

La Psicoterapia como revolución

Estamos en épocas en donde sentir es sinónimo de revolución, en donde la norma implica apagar nuestra capacidad humana de ser sensibles ante el otro y más aún, ante nuestras propias necesidades de contacto, de afecto.

Ante el diálogo y ante la escucha activa, promovemos otras formas de contacto humano, uno más cálido; e invitamos a la persona a apropiarse de esta forma para gestionar por fuera, con sus redes de apoyo cercanas. Esto pareciera un efecto de onda expansiva, en donde el contacto con el otro es inevitable y este resuena en diferentes puntos de nuestras historias, de nuestros entornos.


La calidad de activismo social en la Psicoterapia recae en que damos la diferencia en el "uno a uno" y que sabemos que en realidad, trabajamos con un todo tan complejo y tan enriquecido de sus matices; creamos formas nuevas de relacionarnos junto con otras personas y destacamos sobre todo, nuestra capacidad sensible de enfrentar la situación. Cambiamos el "orden establecido" por uno de mutua correspondencia.

Muchas veces, lo que la Persona necesita es compañía en la incertidumbre, en la melancolía, en la soledad, y hasta en la alegría. Decir "estoy aquí" desde nuestra praxis cambia la atmósfera del encuentro y con esto, la relación que tejemos desde el Tú, el Yo, el Nosotros.

Somos seres comunitarios y como tal, estamos adscritos a una amplia gama de intereses colectivos que nos influyen y con los que nos relacionamos. La complicidad que se da en el consultorio es una forma de hacer comunidad y de promover cambios en el sistema del otro y en el sistema propio.

Psic. Davy Aguilar Ríos
Psicólogo clínico y Psicoterapeuta
Contacto: 9992-19-89-51
Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral

viernes, 27 de abril de 2018

Psicoterapia: De la Humanidad enajenada a la Humanidad consciente (Parte 2)


Continuando con la idea de la Psicoterapia como un ejercicio de alcances políticos y sociales, la presente entrada, corresponde a la segunda parte de todo el ensayo que he venido desarrollando como parte de ideas, reflexiones y cuestionamientos que me surgen al mirar mi propia praxis terapéutica y las experiencias que en la otredad se presentan (en participaciones colectivas y dentro del consultorio).


La consciencia como linterna hacia otros mundos
“El campo, como totalidad, tiende a completarse a sí mismo, a buscar el equilibrio más simple posible en cada nivel del campo (…) Un organismo se preserva solamente al crecer. La autopreservación y el crecimiento son polares, ya que solamente quien se preserva puede crecer mediante la asimilación, y quien asimila continuamente la novedad puede preservarse y no degenerar”
-Perls, Hefferline y Goodman
En psicoterapia hay una danza constante y fluida que se crea de persona a persona, esta suele ser una danza de contrastes que nutren cada una de las partes; y es que únicamente mediante lo que es diferente a nosotros, existe crecimiento.

Expandimos la consciencia sólo a través del reconocimiento de la humanidad que se presenta frente a nosotros: una persona que proviene de diversos sistemas y que comparte cierta actitud con el otro, una actitud de co-responsabilidad y de co-construcción de un nuevo entorno.

Quiero profundizar en el párrafo anterior: Me gusta pensar que la terapia no solamente tiene alcances que se limitan al individuo, sino que se extrapolan a situaciones familiares, sociales, políticas y de otros ámbitos (como ya había abordado en la primera parte); asimismo, en el encuentro que se da de persona a persona en una situación tan solidaria como es la terapia, se van creando nuevas perspectivas en donde participamos más de uno, es decir, construimos un Nosotros.


Este contraste que se brinda entre terapeuta y cliente, se da a partir de una exploración de “sentires”, “pensares” y “haceres”. Esto únicamente lo conseguimos dándonos cuenta de la parte que uno a uno aportamos en la relación, siendo conscientes de nuestra influencia en el ambiente y también de la influencia que recibimos del mismo.

Desde esta óptica, el terapeuta acompaña y observa… esto involucra en su totalidad, un trabajo estético, que funja como una linterna co-construida desde la solidaridad hacia otros mundos que sin ese contraste brindado, probablemente no pudieran iluminarse.

La industrialización del Hombre

Los tiempos modernos, donde la tecnología predomina y en ocasiones predetermina nuestras relaciones sociales, han apoyado para que el Hombre sea observado como un ente virtual, un ente que se conforma de un “Nickname” y un “Perfil de usuario”. Toma de nosotros, un trozo de humanidad para alojarla en un servidor y dejar un poco de la esencia que nos caracteriza.

Es preciso destacar las facilidades que las nuevas tecnologías nos han brindado, ya que también han servido de apoyo hacia la misma Humanidad, como son los casos de denuncias a vejaciones o faltas a los Derechos Humanos (que han fijado bases también colectivas), o incluso durante la catástrofe ocurrida en México el 19 de septiembre por los sismos, o desde una perspectiva relacional, simplemente facilita comunicarnos con quienes queremos tener cercanos. El cuestionamiento que podría hacer la diferencia entre una u otra perspectiva pudiera ser ¿Qué tanto tomamos las tecnologías únicamente como medio para relacionarnos con lo que hay afuera de nosotros? ¿Cómo dejó de ser esto una alternativa y comenzó a ser única opción?

Tomo el ejemplo de las nuevas tecnologías de la información como una representación cercana de la industrialización del Hombre moderno, ya que este proceso de industrialización, lleva décadas construyéndose. Esta industrialización a la que me refiero, se caracteriza por una adoración exacerbada del individualismo (desde una perspectiva cuasi-hedonista), objetivando nuestras relaciones, escindiéndonos del entorno que requerimos para crecer, para contrastarnos y asimilar nuestra propia Humanidad ¿Cómo participan las tecnologías en la promoción de este individualismo?

"El Hombre es un ser social por naturaleza" argumenta Aristóteles, en contraste con una modernidad donde el Hombre ha dejado de ser un átomo incorporado de la sociedad y ha pasado a ser un generador de consumo, comenzamos a perder el sentido humano, pasamos a representar papeles que nos son adjudicados (y que también aceptamos) por las masas a cambio de la pertenencia al grupo, que aclaro, también es sumamente importante para las personas, sin embargo, la diferencia radica en la renuncia a la autenticidad para encajar en el estándar.


Asimismo, la industrialización del Hombre se repite en patrones de relación, me refiero a que esto es extensivo a nuestras relaciones, de tal modo que comenzamos a objetivar al otro para poder utilizarlo en nuestro propósito o necesidad; y aquí radica uno de los problemas más grandes de las relaciones humanas, ¡No somos objetos de consumo! Somos personas que sienten, que aman y que reaccionan en relación a lo que se nos presenta.

La Psicoterapia cumple aquí, una función sumamente primordial: destacar la Humanidad de la persona para admirarla desde la libertad de la respuesta, y así, poder observarse responsablemente como gestor del ambiente de manera espontánea, en otras palabras, entablar relaciones humanas más libres.

La industrialización de la Psicoterapia
“Son raras las personas que se vuelven maduras hasta el punto de aconsejar, guiar y cuidar sin avergonzar, sin dominar”
-Paul Goodman
De igual forma, vale la pena abordar que la Psicoterapia es una práctica que no se exceptúa de este proceso de industrialización, y me gustaría abordar esta parte con el amplio cuestionamiento ¿Cómo objetivamos a las Personas en terapia?

Caemos en esta industrialización cuando volvemos nuestra práctica terapéutica como un producto consumible y no una práctica al servicio de la Persona. Cuando comenzamos a trabajar con el “trastorno” o la “enfermedad mental” por encima de la humanidad que se nos presenta frente a nosotros.

¿Cómo pretendemos promover la libertad y la responsabilidad del individuo si nuestro proceso tiende a ser una muestra más del sistema industrializado?  Y es que, los actuales entornos sociales, laborales y políticos (a veces, hasta familiares) demandan seres autómatas generadores de consumo. Basta con reflexionar sobre el alarmante 40% de trabajadores que laboran en situación de estrés, generándole al mismo sistema laboral, un rezago de entre 15 y 20 días de trabajo perdidos (Organización Nacional del Trabajo); aunado a las bajas condiciones laborales y salariales del México actual.


La Psicoterapia ha de ser un servicio que contemple estos factores de manera global; que las Personas con las que trabajamos (incluyéndonos como terapeutas), provienen de una industrialización que pretende la automatización como si estuviéramos hablando de máquinas y que nuestras acciones han de ir encaminadas a mirar el lado sensible y humano; no volverse unidireccionales, sino dar paso a la co-construcción (desde cualquier enfoque con el que se trabaje en psicoterapia).

Considero que la constante crítica a nuestra praxis revitalizaría y retroalimentaría los vacíos estériles en los que se tiende a caer. La invitación es a tomar el Humanismo no desde el enfoque terapéutico, sino desde un criterio filosófico para abordar, dados los tiempos contemporáneos que exigen seres autómatas de personas libres y espontáneas.


Psic. Davy Aguilar Ríos
Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta
Contacto: 9992-19-89-51
"Trascender". Centro de Atención Psicológica Integral

lunes, 29 de enero de 2018

Curso-Taller: "Detección y Prevención del Riesgo Suicida"



La Detección y Prevención del Riesgo Suicida, es fundamental para la creación de programas y políticas públicas que sirvan de sustento en la intervención sobre la problemática del aumento de suicidios en la población.


Capacitarse en el tema es importante para sensibilizar al profesional en el contacto con personas con riesgo suicida, para brindar un servicio de calidad y que apoye en la situación.

Te invitamos al Curso-Taller "Detección y Prevención del Riesgo Suicida" y a continuar capacitándote en la materia y así, poder brindar un apoyo eficiente a quien lo necesite.



Imparte: Psic. Carmita Díaz López MPAE
Dirigido a: Publico en general interesado
Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral (C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro).
Fecha: 3 de febrero de 2018
Hora: 4 p.m.
Costo: $500 MXN

**Aparta tu lugar con el 50% con depósito bancario o en efectivo en las instalaciones de Trascender**
***Se entregará Constancia de participación***

Inscripciones y informes: 9991-11-94-03 o escríbenos un inbox a Trascender

CUPO LIMITADO

miércoles, 17 de enero de 2018

Psicoterapia: De la Humanidad enajenada a la Humanidad consciente (Parte 1)

La concepción de la Psicoterapia como un servicio de alcances únicamente individuales, ha contribuido en gran medida al reduccionismo del impacto real que el ejercicio de esta puede aportar en diversos aspectos, sobre todo, en términos socio-políticos.

La presente entrada, tiene como finalidad, analizar la praxis psicoterapéutica como un espacio donde la Persona gestiona su entorno más allá de los límites del consultorio.

El concepto de Política

Antes de desarrollar las ideas que corresponden a la entrada, me gustaría aclarar lo que se entiende por política, desde bases lingüísticas y conceptuales.

“Política” proviene de “politikḗ”, que desde una traducción lo más apegada a la raíz griega, significa “de, para o relacionado con los ciudadanos”. Concepto que precisamente, se vincula con la forma en cómo las comunidades se organizan para la creación de su convivencia colectiva.

Este concepto también ha sufrido ciertos cambios en la manera en cómo se utiliza desde las interacciones cotidianas populares, a tal grado de adjudicar el ejercicio de lo político a aquellas altas esferas de la élite social y que intentan instaurar un gobierno de intereses individuales, más que comunes.

Asimismo, esta concepción de política, deslinda al ciudadano de su propio ejercicio, haciendo que la visualización de esta misma, sea más arraigada a la que ejerce determinado partido o persona con conveniencia de un determinado Estado, dejando de lado lo que pudiera gestarse desde una organización o agrupación con personas conscientes de su realidad social.

comunidad


La participación del entorno en la construcción de la Persona

Así como resulta complicado separar al ser humano del contexto en el que vive, no podemos pasar por alto que este mismo contexto ejerce influencia en el desarrollo del ser humano y que mediante el día a día, se ve reflejada en sus interacciones.

Esta influencia, se vive de manera más marcada en el ser humano, a partir de su entorno más inmediato: la familia. Asimismo, tenemos que aceptar que esta relación no es determinante ni lineal; es decir, el mismo individuo puede interactuar, influir y dejarse influir en otros círculos sociales y de convivencia aparte del seno familiar.

Todo esto, arma un complejo de relaciones de las que indudablemente, la persona recoge historias, creencias y patrones de conducta que en ocasiones tienden a favorecer una hegemonía o el mantenimiento de un status quo.

Actualmente, podemos reflexionar acerca del establecimiento de relaciones como un ejemplo de este status quo que se va reforzando desde el entorno:

Las épocas contemporáneas favorecen la instauración del amor narciso, un amor en donde el ser humano se contempla escindido de su ambiente y solamente existe para sí mismo; únicamente existen sus necesidades más cercanas (algunas inclusive, fabricadas por el mismo sistema) y en ocasiones, se caracteriza por la evitación del contacto con el prójimo.

En la cultura popular actual, lo podemos ver reflejado en la preferencia por las interacciones a distancia y el tiempo excesivo que invertimos en cuidar las apariencias en redes sociales virtuales. En el mundo globalizado, parece más sencillo atenuar la experiencia que nos produce la charla cara a cara mediante una pantalla que reconocer nuestra Humanidad a través del otro en contacto directo.

Vemos la vida a través de nuestros dispositivos móviles y vamos ignorando los acontecimientos que tienen lugar fuera de aquella pantalla, los que nos afectan e influyen en todo el amplio espectro de las experiencias. Virtualizamos el mundo con la finalidad de encriptarnos en el individualismo.

Si tenemos la oportunidad de interactuar cara a cara con el otro, ¿por qué no lo hacemos?
¿Las actuales redes sociales virtuales apoyan o sustituyen el contacto con los demás?
Este modus vivendi del ser humano, ha apoyado la situación de aislamiento social y por ende, de las cuestiones sociales que también impactan al individuo, ya sea de manera directa o indirecta. De esta forma, el individuo ya no se observa como un átomo más dentro de esta totalidad que llamamos “sociedad”, sino como una entidad totalmente ajena.

Es inevitable que también miremos hacia el papel que el individuo juega dentro de todo este fenómeno. El ser humano es libre de elección ante toda situación y su responsabilidad es fundamental para la persistencia de esta dinámica con el entorno. En estos casos, la misma Persona ha optado por “dejarse llevar” por las masas sin asimilar esta dinámica.

Asimismo, quisiera aclarar que estar en la masa, no es sinónimo de convivencia; la primera es ser-en-si-mismo pero acompañado por personas que solo corresponden a un escenario, mientras que el segundo apela a su capacidad para mirar la otredad desde el colectivismo, la empatía y desde los intereses de causas en común; es decir, ser-con-el-entorno.

El amor narciso impacta en la indiferencia y en concebirnos como Personas ajenas a lo que sucede fuera de nuestros ojos. Desde este punto de vista, surge el cuestionamiento: ¿Existirá algún miedo a perder identidad en el colectivo?


Psicoterapia para construir consciencia

Ante la enajenación del individuo de su sociedad, existe una alternativa (de muchas) que desde la perspectiva de la Psicología, pudiera apoyar en la construcción y co-creación de consciencias holísticas (Persona en relación con su entorno). La alternativa que en esta entrada se aborda, es la Psicoterapia.

La Psicoterapia es un espacio a través del cual, la Persona analiza y reflexiona sobre las dinámicas con las que interactúa con sus redes cercanas. Evidentemente, la persona se llega a dar cuenta inclusive del papel que juega para continuar con esas hegemonías que le han impuesto o que ha llegado a aceptar desde el enajenamiento.

Cuestiones tan cotidianas como estatutos sociales rígidos que se van arraigando a la estructura de la Persona como “Los hombres no lloran” y que desde el trasfondo se encuentra una necesidad de buscar alternativas para expresar lo que ocurre dentro de nosotros. La afirmación “los hombres no lloran” prohíbe de por medio, la expresión emocional y cercena la libertad del individuo para finalmente, orientarlo a reprimir su necesidad.

La persona que reflexiona a partir de este argumento impuesto/autoimpuesto y asimila su necesidad para expresarse, interactúa con el entorno de una manera más consciente. La persona ya contempla la flexibilidad de poder responder de una manera que le permita expresarse, sin tener que estar bajo el yugo de una creencia rígida.

Asimismo, esta construcción de consciencia, puede ser extendida y transmitida al mismo entorno; es decir, la persona consciente, puede gestionar su entorno inmediato, creando cambios significativos incluso en sus redes cercanas.


Recuerdo un cliente que participó en un proceso terapéutico años atrás, cuyo tema principal era la violencia que ejercía frente a situaciones que se colocaban fuera de su control. A partir del proceso terapéutico y de ese análisis de dinámicas que ya hemos abordado, encontró otras formas de respuesta alejados de la violencia. Lo más interesante de este caso, fue que la persona comenzó a conversar acerca de situaciones de violencia que percibía de sus redes cercanas y cómo emprendía acciones para poder evitar y apoyar con alternativas a estas personas.

Como psicoterapeutas, se cree que no podemos intervenir con nada más que con el individuo que tenemos frente a nosotros; es preciso que reflexionemos y que tomemos en cuenta que aquel individuo proviene de un contexto y que ese contexto también influye en su construcción. La comprensión de su mundo, es también la comprensión de nuestro mundo.

El ser humano amplía su consciencia sobre las problemáticas que le acontecen a partir de prácticas como la psicoterapia… y no se queda en los límites del consultorio: él las analiza, las contrasta con su realidad y decide hacer algo por cambiar (ya sea modificar el entorno o adaptarse al mismo).

La transformación de cualquier tipo en el individuo, lleva inevitablemente a gestionar cambios en el entorno, incluyendo los cambios sociales. La persona se organiza para cambiar en el colectivo, cambia su perspectiva y re-organiza la forma en cómo la realidad social se encuentra estructurada. El individuo cuestiona el status quo que le es impuesto y crea nuevas formas de relación.

El ser humano es un ser político por naturaleza y crear consciencia de su papel en el entorno, le hace apropiarse activamente (responsabilizarse) de las riendas de su existencia y de cómo genera impacto en lo otro (los otros).

Psic. Davy Aguilar Ríos
Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta
Contacto: 9992-19-89-51
"Trascender". Centro de Atención Psicológica Integral

jueves, 16 de noviembre de 2017

Curso-Taller: "Detección y Prevención del Riesgo Suicida"


La Detección y Prevención del Riesgo Suicida, es fundamental para la creación de programas y políticas públicas que sirvan de sustento en la intervención sobre la problemática del aumento de suicidios en la población.
Capacitarse en el tema es importante para sensibilizar al profesional en el contacto con personas con riesgo suicida, para brindar un servicio de calidad y que apoye en la situación.
Te invitamos al Curso-Taller "Detección y Prevención del Riesgo Suicida" y a continuar capacitándote en la materia y así, poder brindar un apoyo eficiente a quien lo necesite.

Imparte: Psic. Carmita Díaz López MPAE
Dirigido a: Psicólogos, Profesionales de la salud, Docentes y Trabajadores sociales.
Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral. (C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro)
Fecha: Viernes 24 de Noviembe de 2017
Hora: 5:00 p.m.
Costo: $500 MXN
**Aparta tu lugar con el 50% con depósito bancario o en efectivo en las instalaciones de Trascender**
***Se entregará Constancia de participación***

Inscripciones e Informes: 9991-11-94-03 o escribiéndonos un inbox

CUPO LIMITADO

sábado, 2 de septiembre de 2017

NOM en Psicología Clínica


¿Eres Psicólogo clínico o te interesa el área? 


¿Sabías que existen normas oficiales y regulaciones que vigilan la calidad de los servicios profesionales que se prestan?

Este Viernes 08 de septiembre en punto de las 7.00 p.m., estaremos abordando el tema de las normas oficiales aplicadas al contexto de Psicología Clínica. Informes e inscripciones: 9992-19-89-51

Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral
(C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro, Mérida, Yuc.)
Cuota: $70 MXN
Ponente: Psic. Davy Alfonso Aguilar Ríos

También puedes pedir informes e inscribirte en nuestra página de Facebook: https://www.facebook.com/trascendercentro/

sábado, 27 de mayo de 2017

Hallazgos de Charla-Café "Re-pensando la Psicología"

El pasado Viernes 26 de Mayo, tuvimos nuestra Noche de Charla-Café; creando un espacio de intercambio de ideas y de reflexiones sobre nuestro qué-hacer como Psicólog@s en el entorno sociocultural que nos está tocando vivir y cambiar. Estos son los principales hallazgos y conclusiones que observamos de nuestra construcción. Gracias a tod@s l@s participantes y colaboradores.

•La psicología (desde diferentes áreas) es un medio para la promoción del cambio social y de la iniciativa ciudadana.

•Hace falta la aplicación de la ciencia psicológica en contextos y temas que repercuten de manera significativa a nuestra sociedad. Esto podría lograrse con mayores pronunciamientos y propuestas de alto impacto que recaen en el ejercicio de nuestra labor en diferentes áreas.

•Nuestra labor tendría un mayor impacto si creáramos espacios de intercambio dialogal entre la ciudadanía y propuestas participativas independientes.

•Hace falta tomar posturas y enfrentar las problemáticas sociales (como la violencia, las alarmantes cifras de suicidio, , las matanzas y desapariciones) desde nuestra ciencia y en colaboración con otros profesionales.

•Extender nuestra praxis más allá del consultorio (que también es un inicio para el cambio social y político).

Se ha estado haciendo ciencia para la ciencia; ¿Cuándo será momento de hacer que la ciencia psicológica se ponga al servicio de la sociedad? ¿De qué manera hacerlo?

•Se apuntó hacia la regulación de la praxis y la invitación a ir más allá de perpetuar la hegemonía bajo la cual se ha instruido el qué-hacer del Psicólog@. Hay evidencias de malas praxis que se han desarrollado en entornos no-controlados y que lejos de ser una herramienta para la activación de la responsabilidad social, tienen un efecto inverso al caer en el asistencialismo.

•Entre Psicólog@s y Centros de Atención Psicológica; se propone la unión de fuerzas para ampliar el impacto de nuestro trabajo y desmitificar la idea de que la Psicología solo se practica en contextos de consultorio; por encima de la competición desmedida.

•El “Día del Psicólog@” pudiera verse como una fecha orientada a la sensibilización de la labor del mismo en sus diferentes contextos; más que una fecha de “celebración” (Se comentaron las posturas académico-administrativas e históricas a las que se hacen referencia con ese día).

•Se comenta que se ha estado trabajando con sigilo y la comunidad de Psicólog@s poco ha entrado a participar en el desarrollo y cambio social desde la acción directa. La invitación es a salir del consultorio y construir una Psicología para todos y todas.

•Espacios reflexivos de nuestra praxis a manera de retroalimentación y ajuste a las necesidades de nuestro entorno comunitario.