Mostrando las entradas con la etiqueta colectivismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta colectivismo. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de junio de 2020

Escribir desde la rabia, cuestionar desde el privilegio y luchar desde la colectividad


I can´t breathe…
George Floyd

Hay días como hoy, en los que la desesperación se anida en mi pecho y la desesperanza recorre todo mi cuerpo como si fuera su casa. Otros días me visita la tristeza, a quien conozco desde hace bastante tiempo y nos tomamos un café en la puerta de mi departamento, mientras contemplamos la lluvia caer. Pero estos últimos días, el sentimiento de rabia se ha apoderado de mis entrañas, me quema como fuego en la garganta y estas cuatro paredes sofocan mis gritos pidiendo justicia a un sistema que lleva milenios haciéndose el sordo.

Es por esa razón que he decidido convertir mis gritos ahogados en palabras y mis puños cansados en dedos que teclean, para cuestionarme desde mi propio privilegio y mi posibilidad de quedarme en casa, haciendo un llamado a quienes luchamos desde cada trinchera para que la llama de ésta rabia nunca se apague, "hasta que la dignidad se haga costumbre" (Sub. Galeano y Comdta. Ramona, EZLN).


En un país donde existen más de 100 mil personas desaparecidas (61 mil personas de acuerdo a cifras “oficiales”), donde se asesinan a 10 niñas y mujeres cada día y donde presentamos índices de violencia comparables a otros países que enfrentan conflictos armados, la indignación, el miedo y la impotencia son sentimientos con los que tenemos que lidiar cada día y que tienen costos sociales y psicológicos que poco a poco nos están pasando factura.

Haciendo referencia a la entrada anterior de mi compañero Davy   (http://trascendercapsi.blogspot.com/2020/05/el-virus-que-exhibio-la-desigualdad.html), la pandemia ha logrado sacar de manera muy cruda el clasismo, racismo, desigualdad social, xenofobia y el terrorismo de Estado (y de nación) que habíamos estado viviendo desde hace décadas, pero que había estado disfrazado bajo el velo de lo políticamente correcto, sostenido por las estructuras hegemónicas de una sociedad patriarcal, neoliberal y esencialmente capitalista. El virus y la cuarentena, impuestas por la “nueva normalidad”, nos orillan a mantenernos separados, aislados de nuestros compañeros y compañeras de lucha, tratando de encontrar otras maneras mantener nuestra colectividad incluso en la distancia, a través del uso de la tecnología (también mediada por las élites de poder) para subsanar los vacíos que nos deja ésta lejanía que cada vez nos pega más.

Tener la posibilidad de escribir desde la rabia, que sigue estando enmarcada en la  comodidad de mi hogar, me hace replantearme éstos privilegios que me han sido otorgados y me mueve a buscar una forma de ponerlos al servicio de otras y otros, cuyas luchas son distintas pero que pesan tanto como las luchas a las que yo decido apoyar y que me atraviesan. Como una mujer mexicana de tez morena, que se adscribe como feminista interseccional y se nombra como parte de la comunidad queer, he aprendido a simpatizar con las luchas de otros colectivos que han forjado su historia caminando a través de la discriminación, la violencia, la otredad y la invisibilización. Por estas razones y por mi propia historia es que la rabia me mueve a decir: ¡Ya basta!  ¡Nuestras vidas no son desechables, somos personas no cifras! ¡Estamos distanciadxs, pero NO ESTAMOS SOLXS!


¡Exigimos que se haga justicia! La desigualdad social, la violencia de género y el racismo no entran en cuarentena, siguen estando presentes en nuestras vidas de una u otra manera, están en nuestra propia casa, en nuestro barrio, en nuestro Estado y en nuestro país. Las leyes nos siguen violentando de manera sistemática y continúan favoreciendo a un porcentaje reducido de ciudadanos, decisiones que se toman detrás de escritorios de caoba hechos a la medida para el político en turno y que están pensadas para seguir manteniendo el status quo.

Les invito a utilizar la rabia colectiva para luchar contra aquellos que prometieron protegernos pero que nos han sofocado hasta la muerte, aquellos que deciden mirar al otro lado cuando las violencias nos transgreden, porque si no estás indignado… no estás prestando suficiente atención. Miremos más allá de los movimientos a los que representamos o que nos representan, miremos la colectividad que surge de unir todas las luchas, de poner el privilegio al servicio del otro y de mirarnos más allá de nuestras diferencias.


MPAE. Carmita Díaz López
Psicoterapeuta Gestalt y Psicóloga Escolar 
Contacto: 9993353681

martes, 13 de agosto de 2019

Noches de Charla-Café: "Desmitificando la Depresión"




Trascender, te extiende una cordial invitación a participar en su próxima "Noche de Charla-Café" bajo el tema Desmitificando la Depresión, en donde revisaremos mediante el diálogo, aquellos mitos, realidades y aspectos relevantes de esta condición que nos afecta a cada vez más mexicanos(as).
Te invitamos a dialogar sobre el tema, compartir tu experiencia y conocer el caminar de otras personas.

Cuota de recuperación: $50 MXN
Lugar: Trascender (C. 77 No. 926 x 116 y 116A Jardines de Nva. Mulsay III).
Fecha: Jueves 22 de agosto de 2019 / 8 p.m.

¡Te esperamos!   


domingo, 30 de junio de 2019

Cine Gestalt: "Intocables"



De nueva cuenta traemos la actividad Cine Gestalt, que tiene por propósito reflexionar sobre algún tema en específico a través de películas y documentales.
En esta ocasión estaremos reflexionando sobre el tema del Contacto, Relación y Conflicto, a partir de la película "Intocables".
(C. 77 No. 926 x 116 y 116A Jardines de Nueva Mulsay III).
Cuota de recuperación: $30 MXN.
¡Te esperamos! 🌳

La Comunidad Yucateca de Psicoterapia Gestalt invita

lunes, 6 de mayo de 2019

Noches de Charla-Café: "Masculinidades Modernas"


En esta ocasión queremos invitarte a participar en nuestra Noche de Charla-Café con la temática "Masculinidades Modernas" donde estaremos reflexionando en torno a diversas perspectivas sobre la masculinidad en el mundo actual y de los roles implicados en ser-hombre.
Acompáñanos a crear un diálogo enriquecedor donde contemplemos muchas formas de ver la masculinidad.

Fecha: Jueves 16 de Mayo
Hora: 8 p.m.
Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral. (C. 77 #925 x 116 y 116A Jardines de Nva. Mulsay III)
Cuota de recuperación: $50 MXN
¡Te esperamos!

viernes, 12 de abril de 2019

La importancia de dejarse sentir

Quisiera confesarles algo de lo que me di cuenta hace poco a través de las miradas de personas a las que quiero y estimo muchísimo: la gente me cataloga como una persona rara. No me lo tomen a mal, yo lo considero como uno de los halagos más bonitos que alguien podría haberme hecho y poco a poco he aprendido a abrazar mi genuina peculiaridad que es una parte crucial de mi sentido de identidad y de pertenencia en el mundo.

Una de las cosas que considero más peculiares de mí misma es que tengo una fascinación casi morbosa por descifrar con detalle cómo las personas que me rodean viven sus emociones en el día a día, qué las hace sentir tristes, enojadas, ansiosas, frustradas, eufóricas o apasionadas; pues ver las emociones fluir a través de la gente para mí es como contemplar una obra de arte en pleno proceso de creación. La emoción que más me gusta contemplar en la gente es la tristeza, que usualmente es catalogada como una emoción "negativa" (culpo en gran parte a la ciencia psicológica por esta conceptualización) ya que mucha de nuestra socialización como personas nos ha autoimpuesto una dificultad para lidiar con la tristeza propia y la de otras personas. Me llama mucho la atención como el primer impulso que tenemos cuando detectamos la tristeza en alguien más es intentar coartarla o reprimirla, con las mejores intenciones, construimos una represa que no permite que la melancolía continúe su cause natural. Es así como, mientras fuimos creciendo, fuimos aprendiendo a llorar quedito, en silencio, para que nadie note nuestro dolor.


Esta situación de "analfabetismo emocional" es altamente preocupante en el sentido de que lo que no se nombra, no existe y lo que no existe, no puede ser colectivizado. Uno de los principales mitos sobre la Conducta Suicida es que si se inicia la conversación sobre la temática, las y los jóvenes serán incitados a tener pensamientos suicidas y orillados a cometer suicidio en algún punto de su existencia. La falsedad de estos argumentos radica en que una de las principales acciones que ayudan a lidiar con pensamientos y sentimientos abrumadores, es precisamente colectivizarlos para compartir la carga con otras personas y percatarte de que no te encuentras solo en tu dolor o en tu desesperanza.

Como psicoterapeuta he tenido que lidiar muchas veces con la tristeza de la persona que se presenta frente a mí en el consultorio, mostrándose totalmente vulnerable al compartir situaciones de su vida que le lastiman (o le han lastimado en algún punto) y reviviéndolas cada vez que cuenta la misma historia a diferentes personas. No quisiera romantizar la idea de acompañar a alguien que atraviesa por una tristeza tan profunda que se convierte en experiencia depresiva, pues es una labor bastante cansada que requiere de mucha introspección, mucha sensibilidad y mucho contacto con la tristeza propia, lo que hace este tipo de trabajo particularmente cansado pero paradójicamente hermoso. A través de la tristeza profunda que mis clientes traen a consulta me he podido percatar de las grandes ganas que tienen de vivir la vida como si fuera su último día y la sensibilidad que la tristeza les permite tener hacia el sufrimiento de los demás, son personas empáticas que tienden a cuidar de los demás aunque no siempre sepan cómo cuidarse a sí mismos y que poco a poco han dejado de luchar con las sombras que a veces se presentan en días soleados y han utilizado esas mismas sombras para proteger del ardiente sol a otras personas de sus entornos cercanos.



Otra de las emociones que me resulta sumamente interesante es el enojo. Durante gran parte de mi existencia, esta emoción tuvo un papel estelar en mi vida y, mientras más me disponía a combatirla, más se arraigaba a mi personalidad como una de esas yerbas en el jardín que parecen inofensivas a primera vista pero que si no desyerbas de tanto en tanto, pueden terminar abarcando hasta la casa de tus vecinos. Fue hasta que me percaté que mi enojo enmascaraba mucha tristeza contenida y me dispuse a trabajar en dejarlo fluir, escuchar lo que tenía que decirme y utilizarlo a mi favor, que aquel monstruo que parecía apoderarse de mí cada vez que enojaba, poco a poco fue perdiendo su fuerza y su sentido en mis interacciones sociales.

A pesar de que el enojo aún es catalogado por muchas personas como una emoción "incómoda", creo que "generar incomodidad" es una de sus principales funciones adaptativas. Hemos aprendido que lo socialmente aceptable es reprimir este enojo, en lugar de encontrar formas mucho más funcionales y orgánicas para descargar esa energía contenida en nuestro self. Algo curioso que sucede con el enojo es que, como con todas las demás emociones, es necesario que nuestro interlocutor haga "algo" que detone reacciones que se asocian a "estar enojado". Es por esta razón que podemos decir que las emociones se dan en relación con el otro, no son únicamente intrínsecas y están inextricablemente relacionadas con el contexto social, político, histórico y cultural que vivimos.


La finalidad de esta entrada es una invitación a cuestionarnos todo aquello que nos han enseñado que esta bien o mal sentir. En una sociedad donde todo es tan rápido y la modernidad nos ha convertido en islas aisladas y desiertas, gestos cotidianos pero a la vez escasos: abrazar, acariciar, sostener la mirada, devolver la sonrisa, tomar de la mano... dar muestras de cariño y amor a manos llenas en una sociedad que te anestesia para no sentir, es revolucionario.

MPAE. Carmita Díaz López 
Psicóloga escolar y psicoterapeuta 
9993353681
  
         

lunes, 18 de febrero de 2019

La Psicoterapia como forma de Activismo Social

La presente entrada, pretende el objetivo de analizar el ejercicio de la Psicoterapia como una forma de activismo social enmarcado en la integración del campo.


"Haz sencillamente tu trabajo con todo tu corazón, y los temas en los que
necesitas tomar partido se harán evidentes en poco tiempo"
-Paul Goodman

Vivimos en épocas donde el hartazgo social es el pan de cada día; en donde el cansancio por enfrentar situaciones sumamente frustrantes y estresantes, desencadenan una serie de reacciones en la Persona, llevándolo a tomar parte de estos fenómenos desde diferentes posturas que le ayuden a lidiar con lo complejo y difícil de los cambios.

En mi praxis terapéutica, me he enfrentado con situaciones que corresponden a un gran marco social y que afectan (e influyen) directamente a la Persona que se sitúa justo frente a mí, llevándome a la comprensión del "síntoma" como una forma de adaptación a lo que existe fuera del consultorio... Y por qué no decirlo, de la forma en cómo yo enfrento estas situaciones a partir de mis propios síntomas.

¿Cómo no tener brotes de ansiedad cuando las demandas sociales están a la orden del día, imponiendo su cumplimiento a una velocidad imperante?
¿Cómo no deprimirnos ante la necesidad de cumplir con estas demandas y observar que estamos lejos de llegar a la ficticia meta?
¿Cómo no escindir nuestra personalidad cuando ante una necesidad de ser vistos y amados, solo obtenemos indiferencia?
¿Cómo no caer en adicciones cuando lo que necesitamos es apoyo y comprensión por nuestra necesidad de afecto en un ámbito social hostil?


Se cree que cuando trabajamos con una persona en el ambiente terapéutico, únicamente podemos abarcar lo que se nos presente al frente; descartando un mundo de posibilidades que forman el fenómeno que precisamente llega ante nosotros de manera individual. Si explicamos el fenómeno que va tomando forma, tal vez, podamos observar la necesidad que surge de este orden y con este entendimiento, poder cambiarlo.

En mi experiencia, he observado cómo los cambios que tienen lugar dentro del consultorio, tienden a escalar de formas impresionantes a tal grado que los sistemas de la Persona, comienzan a presentar otras formas de relacionarse. Así podemos ver cómo una persona con experiencia ansiosa, comienza a escuchar lo que pasa internamente y a pedir apoyo de sus redes cercanas fuera del consultorio; estos, estando en la capacidad y disponibilidad de dar soporte emocional a la Persona, y junto con esto, proporcionar un cauce a lo que la persona siente.

Creo fielmente que la Psicoterapia es para intervenir con un campo gigantesco que corresponde a los sistemas que impactan e influyen en la Persona; y cuando podemos trabajar con esta persona, cambiamos la forma en cómo están ordenadas las cosas; es decir, promovemos un cambio social a partir del trabajo dentro del consultorio; así nuestro trabajo, no se queda en las cuatro paredes; sino que escala a grados interpersonales.

¿Qué hay del terapeuta?

"No se puede ayudar a otro sin arriesgarse uno mismo"
-Carl Rogers

Es inevitable que la historia de la persona que se nos sitúa enfrente, no impacte en nosotros y también promueva cambios en nuestros propios sistemas. Lo más interesante de este trabajo es que ¡también formamos parte de este famoso campo! y que como tal, también influimos (y nos influye) la situación. Es así como me he visto en momentos que remueven mi propia historia y con esto, algunos dolores del pasado (y del presente).

¿Por qué se da esto? La respuesta es simple, somos Seres Humanos en contacto con otros Seres Humanos y por característica, estamos en sensibilidad con el otro, en mutua empatía y correlacionados. Es imprescindible que como terapeutas estemos en contacto con eso que sentimos, dado que es información importante para el proceso de la persona. Y eso es: no dejar de lado que el proceso se trata de la otra persona y que como terapeutas andamos en disposición plena (sentidos, pensamientos, sentimientos, emociones, malestares, dolores, penurias, etc...) y que también puede colaborar en facilitar al otro su situación (brindar "contraste" en la revelación/transparencia).


Me gusta asimilar esto como un "estoy contigo y te acompaño desde mi Ser". Lo terapéutico de esto, está en que afuera del consultorio, casi nadie sabe acompañar y justamente el propósito de la Psicoterapia es acompañar desde donde estamos, desde nuestra propia experiencia (lo único que tenemos a la mano para ser sinceros).

¿Y qué hacer con nuestra propia experiencia en contacto con otra persona? Yo te invitaría a revisarlos en tu propia historia y que si es necesario, acudas con tu terapeuta. Y también te invitaría a que si te animas, que lo platiques con la otra persona, el diálogo es importante para su proceso y para el tuyo también.

La Psicoterapia como revolución

Estamos en épocas en donde sentir es sinónimo de revolución, en donde la norma implica apagar nuestra capacidad humana de ser sensibles ante el otro y más aún, ante nuestras propias necesidades de contacto, de afecto.

Ante el diálogo y ante la escucha activa, promovemos otras formas de contacto humano, uno más cálido; e invitamos a la persona a apropiarse de esta forma para gestionar por fuera, con sus redes de apoyo cercanas. Esto pareciera un efecto de onda expansiva, en donde el contacto con el otro es inevitable y este resuena en diferentes puntos de nuestras historias, de nuestros entornos.


La calidad de activismo social en la Psicoterapia recae en que damos la diferencia en el "uno a uno" y que sabemos que en realidad, trabajamos con un todo tan complejo y tan enriquecido de sus matices; creamos formas nuevas de relacionarnos junto con otras personas y destacamos sobre todo, nuestra capacidad sensible de enfrentar la situación. Cambiamos el "orden establecido" por uno de mutua correspondencia.

Muchas veces, lo que la Persona necesita es compañía en la incertidumbre, en la melancolía, en la soledad, y hasta en la alegría. Decir "estoy aquí" desde nuestra praxis cambia la atmósfera del encuentro y con esto, la relación que tejemos desde el Tú, el Yo, el Nosotros.

Somos seres comunitarios y como tal, estamos adscritos a una amplia gama de intereses colectivos que nos influyen y con los que nos relacionamos. La complicidad que se da en el consultorio es una forma de hacer comunidad y de promover cambios en el sistema del otro y en el sistema propio.

Psic. Davy Aguilar Ríos
Psicólogo clínico y Psicoterapeuta
Contacto: 9992-19-89-51
Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral

jueves, 23 de agosto de 2018

La explotación de los ecosistemas, la explotación del ser humano


“Hasta que el último árbol sea cortado, el último río envenenado, el último pez sea pescado, sólo entonces el Hombre descubrirá que el dinero no se come”
-Proverbio Indio Cree

La presente entrada tiene por finalidad expresar la incertidumbre que me deja el rumbo del desgaste ecológico desde el análisis de la explotación de recursos naturales y de la huella ecológica que la Humanidad ha dejado a su paso:

Todos los días que me dirijo hacia el trabajo, hacia el consultorio, hacia mis diferentes destinos, me doy cuenta que mi visión se ha acostumbrado a mirar a todo paso, concreto, concreto y más concreto. Me resulta curioso, dado que por la situación geográfica de Yucatán, tenemos flora nativa en abundancia y que crece inclusive en nuestros patios, pero… ¿qué hace la diferencia entre el crecimiento de una “flor silvestre” y el crecimiento de la mega-plancha de concreto que se establece en Yucatán? Considero que la respuesta es bastante compleja y apunta a ese llamado “desarrollo urbano”, así como los hábitos que tenemos como ciudadanos.

Nuestros hábitos de consumo impactan directamente en el comportamiento ecológico y eso es llamado “huella ecológica” (global footprint), haciendo que la producción de basura y la explotación de nuestros recursos crezcan a niveles exponenciales. De hecho, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) notifica estudios donde se han registrado aumentos muy importantes en la aceleración del agotamiento de recursos del planeta.

Pero, ¿Por qué preocuparnos por el desgaste ecológico? Sencillo, no tenemos otro planeta en el cual habitar y siendo la Tierra como nuestra casa, tendríamos que cuidar de ella (así como ella cuida de nosotros). Se mira el famoso “desarrollo” como una perspectiva hacia el futuro; sin embargo, se nos olvida que el futuro también implica observar el curso y las acciones que emprendemos en el momento presente, ¿Qué estamos haciendo ahora para poder tener una pizca de seguridad de que nuestro planeta estará a salvo (y nosotros con él)?

Es decir, ¿Te imaginas no tener agua al alcance para poder subsistir o que el aire que respiramos esté contaminado?... Las respuestas no están tan alejadas de la realidad: existen poblaciones en México en donde el acceso al agua es muy limitado, no únicamente por la infraestructura para proveer este líquido vital, sino que la escasez ya está teniendo un impacto significativo en esta geografía; o existen situaciones en donde el agua es tan insalubre que tiende a ser no-apta para el consumo humano debido a los agroquímicos y contaminación del manto acuífero. De igual forma, el número de muertes atribuibles a la contaminación del aire se ha incrementado en 60% entre 1990 y 2015 en México, cifra que resulta por mucho, preocupante.

*Más del 40% de la población mundial padece escasez de agua.

¿Qué nos toca hacer desde nuestro entorno más inmediato?

He visto  campañas circulando en redes y en la calle sobre la modificación en nuestros hábitos de consumo. Tan sencillo como la reducción de plásticos (popotes o bolsas plásticas) que tarde o temprano acaban en los mares... Me parecen estupendas iniciativas, pero eso no es suficiente para frenar el agotamiento y contaminación de nuestros recursos. Hace falta más acción que trascienda la reflexión, sobre todo, salir de la zona de confort que nos proveen las redes sociales.

Hay dos cosas principales que nos toca hacer como ciudadanos del planeta: vigilar los proyectos que pretenden la explotación de los recursos de la Tierra, procurar que estos se aborden desde la sustentabilidad y la no-invasión de los ecosistemas (sí, creo que se puede promover un progreso social y económico sin necesidad de destruir) y promover tanto en nosotros como en nuestros entornos más cercanos, la reducción de desechos producidos por el consumismo exagerado.

Para vivir en responsabilidad, antes de usar las famosas 3R’s (reducir, reusar, reciclar), decidamos evitar la producción de basura y del consumo innecesario; el detalle está en que cada quien ha usado el concepto de “necesidad” a su antojo, prescindiendo del equilibrio adecuado con nuestro entorno.

El afán de lucrar con el medio ambiente nos ha llevado a la destrucción del mismo, esto puede frenarse y en el mejor de los casos, revertirse si colaboramos todas y todos para lograrlo.



No descarto que haya más opciones que tengan un impacto significativo en el desenvolvimiento de nuestro planeta y cualquier idea es bienvenida para pagar esta deuda tan grande que ya tenemos con él, solo agrego: el cambio ha de estar enfocado tanto en lo individual como en lo colectivo, no basta con que dejes de usar popotes, hace falta tomar medidas para poner un alto a la destrucción que produce la insistencia en obtener aún más recursos de donde ya obtuvimos más de lo necesario.

Me emociona mucho ver cómo florecen iniciativas como la reforestación de áreas comunes en la ciudad, la lucha por la conservación de las abejas, la defensa por el agua o por territorio indígena (nuestros grandes guardianes del ecosistema, de quienes nos hace falta aprender mucho). Iniciativas que nacen desde el corazón de colectivos, organizaciones y sociedad civil organizada. A estas iniciativas, podemos sumarnos y crear otras que frenen el abuso de la Tierra.

Piensa por un momento, ¿Qué está a mi alcance para aminorar mi huella ecológica y poder convivir en armonía con mi ecosistema? Tan fácil es pensar en la promoción del desarrollo como en la promoción del cuidado de nuestro hogar. Si estos recursos vivos llegan a desaparecer, desaparecemos con ellos.

Aquí te dejo un link para medir tu huella ecológica en temas de Energía, Agua, Transporte y Agua: http://www.tuhuellaecologica.org/

Psic. Davy Aguilar Ríos

Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta
Contacto: 9992-19-89-51
"Trascender". Centro de Atención Psicológica Integral

martes, 19 de junio de 2018

A propósito de Junio

Esta entrada de nuestro blog es ligeramente diferente a las demás ya que desde el propio 
formato y la temática, hacen referencia explícita a la diversidad. Pero no cualquier tipo de diversidad, sino aquella diferencia que se vuelve incómoda a los ojos de los otros y que, en muchos casos, se convierte en invisibilidad.  

Te invitamos a leer el siguiente texto inédito autoría de nuestra colaboradora la Psic. Carmita Díaz López, que será parte del Vol. 6 de la revista "Letrina" publicada por nuestros amigos del colectivo LETRANTES. 

"Somos"

Somos los renglones torcidos de Dios, no importa a que deidad te encomiendes ni que tan alto eleves tus plegarias, nadie nos está escuchando.
Vivimos con una máscara entre la multitud haciéndonos pasar por cualquier otra gente común y corriente: vamos a la escuela, pagamos nuestros impuestos, paseamos a nuestras mascotas por el parque y amamos, amamos intensamente aunque eso pueda costarnos la vida.
Si te dieras el tiempo de conocernos, sabrías que no hay nada que temer, que tus hijos e hijas están a salvo y que no nos interesa destruir a tu familia, sino construir los cimientos de la nuestra.
Marchamos en multitudes coloridas para olvidar la soledad, la alienación y el exilio de una sociedad que hemos ayudado a construir pero que a menudo nos rechaza, nos juzga por algo tan arbitrario como el color de nuestro cabello, algo que no elegimos y que tampoco podemos cambiar. Nuestra condena es sufrir el odio de personas que ni siquiera nos conocen y que no saben que tenemos sueños, aspiraciones, metas y razones por las cuáles vivir soportando todo aquello que nos lastima.
No es necesario que mires a otro lado cuando nos tomamos de la mano por la calle, pues también queremos dar y recibir cariño. Sabemos cuánto te molesta que usemos los espacios públicos pero ya nos cansamos de estar recluidos en la seguridad de nuestras casas, una seguridad aparente que es tan frágil que se puede romper de un momento a otro, pues no sólo vivimos tu rechazo sino también el de quienes deberían amarnos incondicionalmente. ¿Te preocupa que usemos los baños en donde haces tus necesidades? Tal vez esto suene increíble para ti, pero también queremos orinar.   
Aunque los demás no nos ven, tenemos rostros y nombres, nombres que salen en los titulares de los periódicos en lugares donde ser así es ilegal o donde  demandar derechos fundamentales es sinónimo de muerte. La rabia corre por nuestras venas y aunque quisiéramos ver arder este mundo, tratamos de que los que vengan después no tengan que pelear por las mismas cosas. Porque ya nos cansamos de luchar pero no podemos detenernos.
Nuestras voces individuales pasan desapercibidas pero cuando las sumamos, se convierten en estridencia. Tenemos que escapar del anonimato y romper el silencio, porque el silencio puede hacer un estruendo muy fuerte.




Psic. Carmita Díaz López 
Psicóloga Escolar y Psicoterapeuta
Contacto: 9991-11-94-03
"Trascender". Centro de Atención Psicológica Integral



lunes, 4 de junio de 2018

Diálogo de Saberes: "Participación ciudadana, Más allá del voto"

Este es nuestro concepto para acercar el diálogo a la comunidad y participar en la reflexión de temáticas de impacto social.
En el diálogo de saberes, pretendemos intercambiar ideas sobre temáticas que nos afectan como ciudadanos(as) y proponer alternativas que en colectivo, pretendan dar pie a la aplicación de soluciones en nuestros ambientes más cercanos.

En esta ocasión abordaremos el tema de "Participación ciudadana: más allá del voto" donde reflexionaremos acerca de nuestra responsabilidad social y cómo aportamos en conjunto al cambio de nuestro entorno más cercano independientemente al ejercicio electoral.
Tu participación es importante para el desarrollo del tema y de soluciones prácticas cercanas a nosotros(as).
¡Te Esperamos!

Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral. (C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro)
Fecha: 7 de Junio de 2018
Hora: 8 p.m.
Cuota de recuperación: $30 MXN



miércoles, 16 de mayo de 2018

Plática: "Experiencias de la Psicología en Yucatán"

Psicología

En el marco del "Día del Psicólogo(a)" tenemos la intención de juntarnos para reflexionar en torno a las experiencias diversas que se han tenido como profesionales de la Psicología.
En esta ocasión, contaremos con la valiosa participación de la Psic. Evelia Uicab Sulú MPH, actual presidenta de la Asociación Yucateca de Psicoterapia Humanista, quien nos presentará un recorrido anecdótico de su vasta experiencia en la Psicología y en Psicoterapia.

El 24 de mayo te esperamos para reflexionar y construir ideas sobre nuestra labor en un contexto actual.

¡Te esperamos!
Lugar: Trascender (C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro)
Hora: 8 p.m.
Cuota de recuperación: $50 MXN
Informes: 9992198951

viernes, 27 de abril de 2018

Psicoterapia: De la Humanidad enajenada a la Humanidad consciente (Parte 2)


Continuando con la idea de la Psicoterapia como un ejercicio de alcances políticos y sociales, la presente entrada, corresponde a la segunda parte de todo el ensayo que he venido desarrollando como parte de ideas, reflexiones y cuestionamientos que me surgen al mirar mi propia praxis terapéutica y las experiencias que en la otredad se presentan (en participaciones colectivas y dentro del consultorio).


La consciencia como linterna hacia otros mundos
“El campo, como totalidad, tiende a completarse a sí mismo, a buscar el equilibrio más simple posible en cada nivel del campo (…) Un organismo se preserva solamente al crecer. La autopreservación y el crecimiento son polares, ya que solamente quien se preserva puede crecer mediante la asimilación, y quien asimila continuamente la novedad puede preservarse y no degenerar”
-Perls, Hefferline y Goodman
En psicoterapia hay una danza constante y fluida que se crea de persona a persona, esta suele ser una danza de contrastes que nutren cada una de las partes; y es que únicamente mediante lo que es diferente a nosotros, existe crecimiento.

Expandimos la consciencia sólo a través del reconocimiento de la humanidad que se presenta frente a nosotros: una persona que proviene de diversos sistemas y que comparte cierta actitud con el otro, una actitud de co-responsabilidad y de co-construcción de un nuevo entorno.

Quiero profundizar en el párrafo anterior: Me gusta pensar que la terapia no solamente tiene alcances que se limitan al individuo, sino que se extrapolan a situaciones familiares, sociales, políticas y de otros ámbitos (como ya había abordado en la primera parte); asimismo, en el encuentro que se da de persona a persona en una situación tan solidaria como es la terapia, se van creando nuevas perspectivas en donde participamos más de uno, es decir, construimos un Nosotros.


Este contraste que se brinda entre terapeuta y cliente, se da a partir de una exploración de “sentires”, “pensares” y “haceres”. Esto únicamente lo conseguimos dándonos cuenta de la parte que uno a uno aportamos en la relación, siendo conscientes de nuestra influencia en el ambiente y también de la influencia que recibimos del mismo.

Desde esta óptica, el terapeuta acompaña y observa… esto involucra en su totalidad, un trabajo estético, que funja como una linterna co-construida desde la solidaridad hacia otros mundos que sin ese contraste brindado, probablemente no pudieran iluminarse.

La industrialización del Hombre

Los tiempos modernos, donde la tecnología predomina y en ocasiones predetermina nuestras relaciones sociales, han apoyado para que el Hombre sea observado como un ente virtual, un ente que se conforma de un “Nickname” y un “Perfil de usuario”. Toma de nosotros, un trozo de humanidad para alojarla en un servidor y dejar un poco de la esencia que nos caracteriza.

Es preciso destacar las facilidades que las nuevas tecnologías nos han brindado, ya que también han servido de apoyo hacia la misma Humanidad, como son los casos de denuncias a vejaciones o faltas a los Derechos Humanos (que han fijado bases también colectivas), o incluso durante la catástrofe ocurrida en México el 19 de septiembre por los sismos, o desde una perspectiva relacional, simplemente facilita comunicarnos con quienes queremos tener cercanos. El cuestionamiento que podría hacer la diferencia entre una u otra perspectiva pudiera ser ¿Qué tanto tomamos las tecnologías únicamente como medio para relacionarnos con lo que hay afuera de nosotros? ¿Cómo dejó de ser esto una alternativa y comenzó a ser única opción?

Tomo el ejemplo de las nuevas tecnologías de la información como una representación cercana de la industrialización del Hombre moderno, ya que este proceso de industrialización, lleva décadas construyéndose. Esta industrialización a la que me refiero, se caracteriza por una adoración exacerbada del individualismo (desde una perspectiva cuasi-hedonista), objetivando nuestras relaciones, escindiéndonos del entorno que requerimos para crecer, para contrastarnos y asimilar nuestra propia Humanidad ¿Cómo participan las tecnologías en la promoción de este individualismo?

"El Hombre es un ser social por naturaleza" argumenta Aristóteles, en contraste con una modernidad donde el Hombre ha dejado de ser un átomo incorporado de la sociedad y ha pasado a ser un generador de consumo, comenzamos a perder el sentido humano, pasamos a representar papeles que nos son adjudicados (y que también aceptamos) por las masas a cambio de la pertenencia al grupo, que aclaro, también es sumamente importante para las personas, sin embargo, la diferencia radica en la renuncia a la autenticidad para encajar en el estándar.


Asimismo, la industrialización del Hombre se repite en patrones de relación, me refiero a que esto es extensivo a nuestras relaciones, de tal modo que comenzamos a objetivar al otro para poder utilizarlo en nuestro propósito o necesidad; y aquí radica uno de los problemas más grandes de las relaciones humanas, ¡No somos objetos de consumo! Somos personas que sienten, que aman y que reaccionan en relación a lo que se nos presenta.

La Psicoterapia cumple aquí, una función sumamente primordial: destacar la Humanidad de la persona para admirarla desde la libertad de la respuesta, y así, poder observarse responsablemente como gestor del ambiente de manera espontánea, en otras palabras, entablar relaciones humanas más libres.

La industrialización de la Psicoterapia
“Son raras las personas que se vuelven maduras hasta el punto de aconsejar, guiar y cuidar sin avergonzar, sin dominar”
-Paul Goodman
De igual forma, vale la pena abordar que la Psicoterapia es una práctica que no se exceptúa de este proceso de industrialización, y me gustaría abordar esta parte con el amplio cuestionamiento ¿Cómo objetivamos a las Personas en terapia?

Caemos en esta industrialización cuando volvemos nuestra práctica terapéutica como un producto consumible y no una práctica al servicio de la Persona. Cuando comenzamos a trabajar con el “trastorno” o la “enfermedad mental” por encima de la humanidad que se nos presenta frente a nosotros.

¿Cómo pretendemos promover la libertad y la responsabilidad del individuo si nuestro proceso tiende a ser una muestra más del sistema industrializado?  Y es que, los actuales entornos sociales, laborales y políticos (a veces, hasta familiares) demandan seres autómatas generadores de consumo. Basta con reflexionar sobre el alarmante 40% de trabajadores que laboran en situación de estrés, generándole al mismo sistema laboral, un rezago de entre 15 y 20 días de trabajo perdidos (Organización Nacional del Trabajo); aunado a las bajas condiciones laborales y salariales del México actual.


La Psicoterapia ha de ser un servicio que contemple estos factores de manera global; que las Personas con las que trabajamos (incluyéndonos como terapeutas), provienen de una industrialización que pretende la automatización como si estuviéramos hablando de máquinas y que nuestras acciones han de ir encaminadas a mirar el lado sensible y humano; no volverse unidireccionales, sino dar paso a la co-construcción (desde cualquier enfoque con el que se trabaje en psicoterapia).

Considero que la constante crítica a nuestra praxis revitalizaría y retroalimentaría los vacíos estériles en los que se tiende a caer. La invitación es a tomar el Humanismo no desde el enfoque terapéutico, sino desde un criterio filosófico para abordar, dados los tiempos contemporáneos que exigen seres autómatas de personas libres y espontáneas.


Psic. Davy Aguilar Ríos
Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta
Contacto: 9992-19-89-51
"Trascender". Centro de Atención Psicológica Integral

viernes, 13 de abril de 2018

Noches de Charla-Café: "Re-pensando el amor"


En esta ocasión queremos invitarte a participar en nuestra Noche de Charla-Café con la temática "Re-pensando el Amor" donde estaremos reflexionando en torno a diversas perspectivas sobre el Amor y su expresión en tiempos actuales.
Acompáñanos a crear un diálogo enriquecedor dónde contemplemos muchas formas de ver el Amor.

Fecha: 20 de abril
Hora: 8 p.m.
Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral.
(C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro).
Cuota: $50 MXN

¡Te esperamos!

miércoles, 21 de marzo de 2018

Diálogo de Saberes: "Los Rostros de la Violencia"

Violencia y Psicología


Hemos creado un nuevo concepto para acercar el diálogo a la comunidad y participar en la reflexión de temáticas de impacto social.
En el diálogo de saberes, pretendemos intercambiar ideas sobre temáticas que nos afectan como ciudadanos(as) y proponer alternativas que en colectivo, pretendan dar pie a la aplicación de soluciones en nuestros ambientes más cercanos.
En esta ocasión trataremos el tema de la Violencia y la manera en cómo afecta en ámbitos sociales, relacionales e incluso, individuales.
Tu participación es importante para el desarrollo del tema y de soluciones prácticas cercanas a nosotros(as). ¡Te Esperamos!
Lugar: Trascender. Centro de Atención Psicológica Integral. (C. 44 No. 486D x 55 y 57 Centro)
Fecha: 30 de marzo de 2018
Hora: 8 p.m.
Cuota de recuperación: $30 MXN